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Opinión

Sentencia en las urnas: El triunfo de la emoción y el colapso del espejismo publicitario

Sentencia en las urnas: El triunfo de la emoción y el colapso del espejismo publicitario

Por José Baruth Tafur G.
Abogado. Especialista en Marketing Político

Los resultados electorales de 2026 para la Cámara de Representantes en el Tolima han dictado una sentencia numérica que trasciende la simple repartición de curules; lo que vemos es la tendencia de la política regional.

El gran protagonista de la jornada fue, sin duda, el Partido Conservador, que logró una expansión matemática contundente al saltar de 138.500 votos en 2022 a un sólido registro de 178.506 sufragios. Este crecimiento de 40.006 votos demuestra que han sabido generar emociones y conexiones, trasladando dichos sentimientos de pertenencia en los municipios de apoyo en las urnas.

En la otra cara de la moneda se encuentra el Partido Liberal, cuya base de estómago fue desarmada, generando el resultado pasado en las urnas. Si en 2022 la colectividad roja mantenía una base de 50.916 votos, para este 2026 su caudal se erosionó hasta los 42.992.

Lo interesante es observar el destino de ese segmento: el Pacto Histórico Verde, que pasó de 74.537 a 106.184 votos, parece haber absorbido no solo el descontento liberal, sino también diversas vertientes alternativas que buscaban un refugio de unidad.

Este trasvase de casi 32.000 votos adicionales confirma un desmantelamiento de las estructuras tradicionales del liberalismo tolimense en favor de una izquierda y centro-izquierda más cohesionada, con un discurso de ataque constante generador de emociones que son movilizadoras para el electorado.

Finalmente, la jornada dejó una lección de humildad política para el personalismo y para el bolsillo. Hablo del sector liderado por el exalcalde Andrés Hurtado, que terminó convertido en el “gran quemado” del proceso. Pese al evidente despilfarro de “cariñito” y la saturación de publicidad en cada rincón de Ibagué y el Tolima, la ciudadanía le dio la espalda de forma categórica.

Los escasos 10.528 votos obtenidos demuestran que la capital del Tolima no cree en proyectos sostenidos meramente por fachadas mediáticas. El resultado evidencia que su estructura estaba “pegada con babas” y que, frente al voto de opinión y la maquinaria tradicional, el marketing no sustituye la confianza.

Si se acaba el “hurtadismo”, ¿cuál será el discurso de la izquierda?

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