Opinión

Crisis hospitalaria en Ibagué

Crisis hospitalaria en Ibagué

Por: Andrés Felipe Barragán Torres
Enfermero profesional


No es una noticia novedosa para los tolimenses, que los servicios de urgencias de las diferentes IPS ubicadas en la ciudad de Ibagué, con frecuencia, se encuentren en un estado de sobreocupación, pues, esto no es más que una realidad de cómo, desafortunadamente, el sistema de salud ha sido insuficiente para lograr el cumplimiento de los estándares mínimos que garantizan una atención en salud humanizada; no obstante, hay quienes pretenden hallar un provecho político de la situación, lo cual es algo que no se debe permitir.

En la ciudad tenemos Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) que, en gran medida, se mantienen en situación de crisis hospitalaria, por conservar características desfavorables, tales como: sobreocupación, escasez de personal, limitaciones terapéuticas, entre otras; es por esto, que emergen grandes interrogantes para los tolimenses, por ejemplo: ¿por qué la sobreocupación?, ¿quiénes son los responsables?, ¿qué hace falta? En esta columna hablaremos un poco al respecto.

Inicialmente, trataremos el asunto controversial del sensacionalismo, que surge a razón del video que ha sido promovido por la secretaria de Salud Departamental, Katherine Rengifo quien ha causado revuelo en redes sociales en los últimos días. Luego analizaremos las fallas del sistema.

Para comenzar, se ha de mencionar que en dicho video, publicado el 20 de febrero del presente año, a través de la fanpage de la Secretaria de Salud, se puede observar a la “superheroína” -como pretende que se le perciba- la señora, Katherine Rengifo, en el servicio de urgencias de la Clínica Nuestra, lugar en el cual se evidencian grandes fallas en la atención oportuna, humanizada e integral, pilares fundamentales a los que todo colombiano tiene derecho para garantizar la eficiente atención de su enfermedad.

Sin embargo, es factible preguntarse ¿desde hace cuánto se han presentado este tipo de caos en dicho servicio?, ¿es novedad?. Ante estos cuestionamientos, considero que se puede afirmar que todos, alguna vez, hemos llegado a escuchar acerca de sucesos que se han presentado desde hace ya varios años en este ámbito.

Ahora bien, lo que no todos los tolimenses conocen, es que la señora Katherine Rengifo fue coordinadora en la Clínica Nuestra, la misma clínica que figura en el video, en la cual ella se puede apreciar “exponiendo y salvaguardando los derechos vulnerados” de los y las ciudadanas, mostrándose en una posición de “superheroína”; por ende, resulta irónico que ella, durante el tiempo que lideró varios procesos en esta clínica, no lograra la mitigación de ninguna de las fallas que hoy denuncia con tanta exaltación.

Por tanto, esto no culmina sino en un provecho político a costa de los estados de enfermedad de los tolimenses, puesto que, ella misma, incluso meses antes de ser Secretaria de Salud, ha sido la responsable del tipo de servicio que se ofrece en esta clínica, pues, fue ella misma encargada del proceso de entrevista al personal médico nuevo que ingresaría a la institución.

En continuidad con lo expresado, ¿por qué las clínicas han presentado frecuentemente sobreocupación?, ante ello, hay varias razones y todas coinciden en responsabilizar la poca inversión por parte de la Secretaría de Salud:

 

  1. Remisiones: las clínicas de la ciudad de Ibagué reciben remisiones provenientes de los hospitales de primer nivel de los municipios, entre estos, muchos de ellos no tienen el manejo, impresión diagnóstica y abordaje apropiados, debido a que dichos hospitales no cuentan con procesamiento de laboratorios, imágenes diagnósticas o equipos de apoyo, a causa de que no han recibido financiación por parte de la Secretaría, lo cual, coadyuva al atraso en el manejo adecuado del paciente, cuya salud, muchas veces, termina por ser la afectada como consecuencia de la situación. Adicionalmente, es contundente preguntar: ¿cómo es posible que en varios municipios del departamento del Tolima no se cuente con el procesamiento de enzimas cardiacas?, pues, son las enfermedades cardiovasculares la principal causa de muerte en el departamento.

 

  1. Consultas espontáneas: ¡qué fácil! resulta para la Secretaría de Salud no aceptar pacientes Triage III, cuando no es esta la que debe enfrentarse a tener que expresar al paciente que su padecimiento no figura como una urgencia vital, no conoce la situación de tensión en la que se ve envuelto el personal de salud y, por supuesto, tampoco la de la población, quienes no tienen más opciones para consultar; por consiguiente: ¿qué ha hecho la Secretaría de Salud para ampliar la infraestructura y personal de atención en salud?, ¿cuántas USI han creado o modernizado en los últimos cuatro años?, muy pocas para ser 12 años de gobiernos barretistas, tal parece que, así de mediocre ha sido la gestión de la Secretaría para contribuir al mejoramiento de la red de atención primaria.

 

  1. Desfinanciación de las EPS a las IPS: el único papel que ha tenido la Secretaría de Salud frente a la desfinanciación de las EPS a las clínicas, es a través de la asistencia en algunas mesas de seguimiento, aquellas que no terminan en nada, que no finalizan en el pago total de las deudas, en palabras precisas, simples seguimientos superfluos.

Esto, señoras y señores, es el resultado de la inoperancia de una Secretaría de Salud, que se jacta de hacer mucho, pero, en realidad, es la culpable.

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