Opinión
La floja campaña al Congreso
Poco interés ha demostrado el proceso electoral para renovar el Congreso de Colombia.
Por: Humberto Leyton
A escasos días de la celebración de las elecciones del 8 de marzo, para elegir Senadores y Representantes a la Cámara, la justa electoral no ha levantado el entusiasmo de otras épocas y a nivel regional como nacional, se percibe una campaña que no despierta el interés ciudadano, mientras que la agenda política la copa el presidente Gustavo Petro en todos los ámbitos.
Esto nos indica que mientras la gente interesada en los temas políticos habla más de las acciones o propuestas del Jefe de Ejecutivo nacional como la constituyente, la paz y el conflicto armado, la reforma agraria, el salario básico vital, terrenos baldíos, energías renovables, educación gratuita, reforma a la salud, reforma pensional, entre otros, sin dejar atrás los problemas fronterizos con Venezuela y ahora con los aranceles impuestos por el Ecuador, más el encuentro Petro-Trump, que dará mucho de qué hablar, hace que el debate y las discusiones políticas se trasladen a escala nacional y que, en las regiones, se pierda cierto interés por los problemas puntuales locales.
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Se agrega a ello, el desprestigio ganado merecidamente que tiene, en su conjunto, el Congreso colombiano por las acciones inescrupulosas de muchos de sus integrantes comprometidos en actos de corrupción; de otros por estar comprometidos abierta o soterradamente con los intereses de grandes capitales financieros o empresariales que les impide legislar a favor de la grandes masas populares, oponiéndose a reformas tan necesarias como la salud, laboral, agraria, pensional y las tributarias donde se busca gravar con impuestos a los millonarios y grandes capitales.
Otro ingrediente que desestimula y por lo tanto no llama la atención de los electores es la falta de propuestas legislativas claras por parte de los candidatos. La mayoría de aspirantes a curul en el Congreso, se dedican a hacer promesas imposibles de cumplir con el ánimo de ganar votos. Eso de proponer la construcción de obras de infraestructura o temas relacionados con servicios públicos, gestión territorial, seguridad ciudadana, son situaciones que atañe solucionar a los gobernadores y alcaldes. Como candidatos al Congreso deben enfocarse en las verdaderas funciones de lo que es un legislador, es decir la de coadyuvar a través de proyectos de ley o acto legislativos para impulsar planes de impacto de desarrollo regional y local, donde la comunidad toda sea la verdadera beneficiada. Además, de ejercer un control político sin mezquindades ni sesgos de los actos de gobierno que ameriten estos debates.
Situación regional
El entorno de la campaña al Congreso en el Tolima no es diferente a la de todo el país, salvo algunas cosas excepcionales que no influyen en el desarrollo político del departamento.
Así tenemos que la correlación de fuerzas políticas cambiarán levemente frente a elecciones anteriores. Por ejemplo, el partido Conservador que orienta el senador Óscar Barreto, pensamos que no llegará a los cuatro representantes como algunos han sugerido, pero tampoco será aniquilado del panorama político como otros han manifestado. Consideramos que tiene la estructura y la fuerza suficiente para conservar los tres integrantes de la cámara baja que tiene. Sin embargo, dentro de su propia lista se presentará un reacomodo de nombres.
Damos como un hecho el ingreso de Juan Guillermo Alvira desplazando a Alejandro Martínez. El primero cuenta con el capital político y burocrático de la gobernadora Adriana Matiz, y de allí, que haya tenido refuerzos de algunos alcaldes, incluso hasta fuera de su propio partido como Emilio Martínez, quien ha sido un aliado permanente del barretismo, pese a provenir de Cambio Radical y de Gonzalo García, jefe tras de telones del excongresista José Elver Hernández, más, mientras el segundo, perdió el apoyo de “Choco” que era su mentor político y fracasó en su intento por retener la alcaldía de Melgar, su bastión electoral. Estas circunstancias nos indican que el hoy representante Alejandro Martínez, no cuenta con los votos necesarios para mantener la curul.
Según las fuerzas y los apoyos que han mostrado, hasta el momento, los integrantes de la lista barretista a la Cámara, esta quedaría así: Delcy Isaza, Juan Guillermo Alvira y Gerardo Yepes.
Al senado no tiene ningún problema Santiago Barreto, a quien algunos le vaticinan más de 140 mil votos, especialmente de los departamentos del Tolima, Eje Cafetero, Cundinamarca, Huila y Boyacá, entre otros. Con esa votación va camino de ser una de las fuerzas políticas más votadas en el conservatismo.
La segunda fuerza política en el departamento es el Pacto Histórico-Alianza Verde, que tiene curul asegurada en la Cámara y pelea por un segundo renglón, para unos imposible y para otros posible. Este es el movimiento que los últimos cuatro años ha irrumpido con vigor en la región y la consulta popular que hizo para escoger sus candidatos al Congreso los dejó en una envidiable posición con cerca de 60 mil votos.
Si el Pacto Histórico-Alianza Verde logra ganar el segundo escaño en la Cámara de Representantes, dejaría a los partidos y movimientos restantes para escoger un solo Representante, el que resta para completar el cupo de los seis, según el censo electoral del Tolima. Esta curul se la pelearían el partido Liberal, la U-Mira, y el Centro Democrático.
En caso de que el Pacto Histórico-Alianza Verde, no lograra ganar sino una curul, quedarían dos para repartir entre los mismos movimientos, y nos inclinamos a decir que el Centro Democrático se quedaría por fuera. Es la lista más débil que observamos y Carlos Edward Osorio, sería el sacrificado.
Todo lo que hemos afirmado en este análisis, es el producto del más puro pragmatismo como resultado de consultas con voceros y dirigentes de los movimientos citados, pero como en política, todo puede cambiar en el momento menos esperado, y lo que hemos escrito puede ser modificado parcialmente o revaluado en su totalidad por los hechos reales del momento que se vive.
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