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Aumenta la esperanza de vida en Colombia

Aumenta la esperanza de vida en Colombia

Análisis

Las cifras muestran la magnitud del cambio. El DANE reportó para 2024 una esperanza de vida al nacer de 77,46 años. El indicador publicado actualmente para 2025 se sitúa en 76,59 años, por lo que las variaciones anuales deben observarse dentro de una tendencia demográfica de largo plazo y no como un crecimiento lineal año tras año como lo informa el Departamento Nacional de Estadísticas.

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La mirada histórica resulta todavía más reveladora. Según las proyecciones demográficas del DANE, la esperanza de vida promedio en Colombia pasó de 66,4 años en 1985 a 76,9 en 2022. Para las mujeres el cambio fue de 69,6 a 80,1 años, mientras que para los hombres pasó de 63,3 a 73,8 años. Las proyecciones estiman que hacia 2050 el promedio nacional podría alcanzar los 79,2 años.

Es decir, los colombianos no solamente están viviendo más: el país también tendrá que prepararse para una sociedad con una proporción creciente de personas mayores. El fenómeno se combina con una reducción de la fecundidad, lo que modifica progresivamente la relación entre quienes están en edad de trabajar y quienes llegan a la vejez. Esa transformación tiene efectos sobre el gasto en salud, los cuidados, el empleo y, especialmente, las pensiones.

Colombia, una excepción en las edades de pensión

En este punto aparece una particularidad colombiana. Actualmente, la edad de pensión continúa siendo de 57 años para las mujeres y 62 para los hombres. De acuerdo con Pensions at a Glance 2025, Colombia presenta una de las edades normales de retiro más bajas de la OCDE y conserva una diferencia de cinco años entre hombres y mujeres. Y aunque la reforma pensional fue aprobada en su mayoría por las altas cortes, al Congreso deberá llegar una propuesta en donde se analice la esperanza de vida como factor determinante en las pensiones.

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Ahora, esto no significa que aumentar la edad de pensión sea una consecuencia automática de vivir más. La discusión incluye otras variables: número de semanas cotizadas, informalidad laboral, desempleo, expectativa de vida después del retiro, desigualdades entre hombres y mujeres y las dificultades de determinados oficios para prolongar la vida laboral.

En el caso colombiano hay un elemento adicional: llegar a determinada edad no significa necesariamente haber logrado construir una pensión. Un mercado laboral caracterizado por periodos de informalidad o interrupciones en las cotizaciones hace que la discusión no pueda reducirse simplemente a subir o bajar una cifra.

Vivir más cambia las cuentas

El desafío está en que cada generación podría pasar más años después de abandonar el mercado laboral. Una persona que se pensiona a los 57 o 62 años puede tener por delante dos décadas o más de vida. Esto obliga a pensar en los recursos necesarios para financiar ese periodo y en la capacidad del sistema para responder simultáneamente a un número creciente de adultos mayores.

La OCDE advierte precisamente que numerosos países están elevando las edades de retiro ante el aumento de la longevidad. Bajo las legislaciones actuales, aproximadamente la mitad de los países de la organización incrementará la edad normal de pensión de los hombres y varios han establecido mecanismos que relacionan automáticamente esa edad con la evolución de la esperanza de vida.

Colombia, por ahora, mantiene los 57 y 62 años. La reforma pensional aprobada mediante la Ley 2381 de 2024 tampoco modificó esas edades. Tras la revisión constitucional, la Corte Constitucional determinó en agosto de 2026 que la mayor parte del nuevo sistema entrará en vigencia el 1.º de abril de 2027, aunque algunos apartes quedaron sujetos al trámite de subsanación ordenado por el tribunal.

El debate de los próximos años, por tanto, probablemente tendrá que mirar más allá de una reforma específica. Si Colombia vive más, tiene menos nacimientos y aumenta progresivamente su población mayor, las políticas públicas tendrán que adaptarse a esa transformación.

El reto no consiste únicamente en preguntarse a qué edad deberían pensionarse los colombianos, sino en resolver cómo lograr que más personas lleguen efectivamente a una pensión, cómo generar oportunidades laborales para trabajadores de mayor edad y cómo financiar una vejez que, afortunadamente, cada vez puede durar más años.

Vivir más es uno de los grandes logros sociales de las últimas décadas. El desafío para Colombia será conseguir que esos años adicionales también puedan vivirse con ingresos, salud, autonomía y calidad de vida.

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