Columnistas
Libro recomendado
Por Ricardo Oviedo Arévalo
*Sociólogo, historiador, docente
Autor: Jorge Hernando Delgado Cáceres.
Editorial: Caza de Libros SAS
Año de publicación: 2026
Número de páginas: 184

El siglo XX, fue el siglo de las guerras civiles en Colombia. Desde su inicio con la llamada Guerra de los Mil Días (1899-1902), donde se asesinó a un tercio de su población y se modificó el mapa político del país, al separarse el apátrida departamento de Panamá, de lejos el más rico y próspero para la época.
Este conflicto bélico marcó para siempre el transcurrir sociopolítico no solo de la nación, sino también del Departamento del Tolima, que los liberales al perder la guerra, el gobierno conservador de Rafael Reyes lo descuartizó, surgiendo de sus antiguos dominios, los departamentos del Huila, Caldas y Caquetá.
Esta guerra ha sido narrada tradicionalmente desde los grandes campos de batalla y las decisiones de las élites políticas. Sin embargo, las guerras civiles no se comprenden únicamente desde sus centros de poder, sino también desde los territorios donde sus efectos se hicieron carne en la vida cotidiana: pueblos jóvenes, economías frágiles y comunidades aún en proceso de consolidación.
A mediados del siglo pasado y después de la otra guerra civil, la llamada violencia, se crearon nuevas entidades territoriales como el Quindío, desde siempre ligado con nuestro territorio desde los tiempos del cacique Calarcá, en los años de la conquista, adscrito al Cauca a finales del siglo XIX— experimentó el conflicto no como escenario de grandes campañas militares regulares, sino como espacio de guerra irregular, reclutamientos forzosos, persecuciones políticas, saqueos y retaliaciones, en medio de un proceso de colonización reciente y de una institucionalidad débil, la violencia adquirió allí un rostro íntimo y devastador.
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La guerra en este territorio se caracterizó por la ausencia de operaciones militares de gran escala, el predominio de guerrillas, la militarización de poblados y la aplicación constante del Estado de Sitio.
En este contexto, el control del Camino del Quindío y de las líneas telegráficas otorgó a la región una importancia estratégica para los bandos en conflicto, convirtiéndose su territorio en un objetivo militar de gran importancia, donde sus protagonistas luchan por preservar su influencia en poblaciones cercanas como Cajamarca, del cual sobresale el coronel, José Miguel Echeverría, quien es ejemplarmente fusilado (1902), demostrando la degradación de este horroroso conflicto que va a marcar la historia y los imaginarios de Colombia hasta el día de hoy.
Esta historia desconocida es la que nos relata en exquisita prosa, el maestro y escritor Jorge Hernando Delgado, ibaguereño por adopción, crítico y documentalista de cine, novelista, pedagogo e historiador, en su libro, LA GUERRA DE LOS MIL DÍAS EN EL QUINDÍO: ASALTO Y FUSILAMIENTO EN ARMENIA DEL CORONEL ECHEVERRÌA (1902), editado por la editorial Caza de Libros, sus 184 páginas, nos acercan más a conocer y estrechar los lazos históricos con nuestros vecinos quindianos y además comprender los intereses ocultos de unas élites que han aprovechado la guerra como parte del ejercicio del poder, comprender estos acontecimientos implica reconocer cómo la violencia bipartidista temprana moldeó el carácter político y simbólico de la región, se trata, en suma, de una mirada desde la óptica de un intelectual que busca explicar nuestros orígenes desde los rincones ocultos y marginales de sus protagonistas, dándonos luces sobre el conflicto social que aún no termina, narrando estos acontecimientos desde un territorio donde han surgido personajes protagónicos de nuestra vorágine social, como: El poeta nacional Luis Vidales, Manuel Marulanda Velez, los hermanos Vásquez Castaño y Rodrigo Londoño, más conocido como Timochenko.
Este interesante texto se lo puede adquirir en la Editorial Caza de libros en el barrio Interlaken de la ciudad de Ibagué.
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