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La toma a Venezuela

La toma a Venezuela

Por Ricardo Oviedo Arévalo 
*Sociólogo, historiador, docente


De esta manera, Venezuela se suma a las naciones petroleras donde han defenestrado por la vía armada a sus gobernantes, como es el caso de Irak y Libia, en ambos casos USA justificó su acción militar, como una misión salvadora para devolver la democracia y proteger a sus habitantes de este par de dictadores.

Muchos años después, ambos países siguen pobres y con un tejido social totalmente colapsado, lo único que ha fluido ininterrumpidamente por sus venas es la extracción del petroleo por sus oleoductos y la presencia en su territorio de bandas de terroristas disfrazados de fanáticos islámicos.

En el caso de América Latina, Norteamerica ha intervenido entre 1898 y 2025, más de cuarenta veces, todas a nombre de la democracia y la paz regional, incluyendo su intervención en la separación de Colombia del próspero departamento de Panamá a comienzos del siglo. Esta injerencia solo ha justificado la aplicación de la doctrina Monroe (1823), de “América para los americanos”, que en la práctica nos convirtió en su patio trasero. 

Hoy es amenazada su hegemonía,  por el surgimiento de potencias emergentes como los llamados BRICS y China, según palabras del presidente Trump, esta una de las razones ocultas por el afán de regresar a la aplicación de una doctrina Monroe 2.0. repotenciada esta vez, con el argumento de combatir el narcotráfico y la injerencia de China en las economías locales y también la de proteger a sus viejas y  desprestigiadas  élites políticas, desgastadas por corruptas e ineficientes, como lo está haciendo en Brasil con Bolsonaro, acusado de golpismo y de Honduras, indultando al convicto ex presidente Juan Orlando Hernández, quién salió de prisión tras ser indultado por Trump y condenado por la justicia de EE.UU. por promover un "narco Estado".

Según está insólita lógica política norteamericana, hoy en el mundo hay dos tipos de narcos, unos buenos y otros malos, según se alineen estos con los intereses económicos  de Norteamérica.

Pero también, en este paquete de intervencionismo regional, el presidente Trump, incluyó a Colombia, país que por su situación geo política, siempre ha estado en el radar de la Secretaría de Estado, haciéndonos recordar, entre otros acontecimientos, el separatismo de Panamá (1903), la huelga de las bananeras (1929), el diseño del plan anti insurgente Lazo (1962), dirigido contra los asentamientos campesinos en la región del Pato y Guayabero, cuyo único logro fue prolongar hasta el día de hoy el conflicto interno y el más sonado actualmente, según la Comisión de la Verdad y la JEP, la intervención de la United fruit, en el financiamiento, con las exportaciones de banano, de grupos para militares en el Uraba y el  asesinato de dirigentes sindicales de la empresa Drummon, en el departamento del César, hechos sucedidos entre 1996 al 2001, sus directivos fueron condenados por tribunales norteamericanos por esta fatídica alianza.

El argumento del intervencionismo norteamericano hoy en Colombia, en palabras de USA, es “tener un presidente ruidoso”, rompiendo con la tradicional alianza de sumisión entre estas dos naciones. 

Al contrario de lo que pregonaba la oposición, hoy el país presenta los mejores indicadores económicos de la OCDE, entre otros, la baja histórica en los indicadores de inflación y desempleo, con un crecimiento en el consumo, en las exportaciones, en la industria del espectáculo y en el comercio y además, en convertir al débil peso, en una de las monedas más estables y revaluadas del mundo. Por primera vez se cuestionan las llamadas concesiones viales, que en muchas ocasiones eran contratadas por “varias vidas”, hoy empieza la entrega de los peajes en la Costa Atlántica y están en lista de espera las famosas y onerosas concesiones de la llamada “ruta del café”. Hoy las capturas de narcóticos pasa de 678 toneladas, pero también,  por primera vez la educación superior es gratuita y terminó los privilegios de financiamiento de posgrados ofertados por  Ong privadas como, COLFUTURO, hoy, estos estudiantes ingresaran al sistema por méritos académicos y no por su procedencia económica, pero también, por primera vez van a bajar los abultados salarios a  los polémicos congresistas, muchos de ellos opositores del aumento salarial del mínimo vital para los trabajadores.

Pero como dice el adagio popular, al árbol que da frutos es a quien más le tiran piedras. Las perdedoras élites políticas, han desfilado en filas india, en los pasillos de los despachos de la secretaría de Estado en Whashington, solicitando desesperadamente una intervención directa a Colombia, por presentar el gobierno del presidente Petro una amenaza para el norte global y para sus propios intereses. Pero les recuerdo que Colombia es aún un volcán en llamas, el conflicto armado y social hace presencia en extensas regiones del país, la oposición, como en Venezuela, está dispersa, desprestigiada y sin propuesta política, va de últimas en las encuestas y al contrario del sedentario, fiel y disciplinado Nicolás Maduro; según sus críticos, el caribeño Petro es un ex guerrillero enamorado, noctambulo, fiestero y disipado, lo que dificultará la labor a los entrenados espías gringos, a lo mejor,  la captura en el Palacio de Nariño, en  su lecho y con su esposa, no sea posible, por que es más fácil encontrar a nuestro díscolo presidente,  bailando porro en su pueblo natal de  Ciénaga de Oro, o seguir el rastro de miles de mariposas amarillas que revolotean a su alrededor. 

Pero les recuerdo, que hay mucha distancia entre el dicho al hecho, una posible captura por fuerzas extranjeras de Petro, abrirá inmediatamente las puertas del infierno, condenándonos a otros cien años de soledad y de violencia.

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