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En tiempos de pandemia prevalece la mala atención

En tiempos de pandemia prevalece la mala atención

Necesitaba comprar unas toallas de baño y determinamos con mi esposa hacerlo el fin de semana visitando los establecimientos del centro de Ibagué, la idea es ayudar a las empresas que no pertenecen a aglomerados, apoyar el empleo tan escaso en la segunda ciudad con mayor desempleo en el país. 

En el primer establecimiento, no se si fue por el tapabocas que llevaba, pero la señorita al preguntarle por una mejor toalla, de mayor gramaje, señalando con el dedo unas que nos gustaron nos dijo: no esas, no, esas están muy caras para ustedes. Nos vio cara de “chichipatosos”. Nos sacó de una del lugar. 

Empezamos el recorrido por otros establecimientos. El segundo tenía un surtido muy bonito, pero las dos señoritas del mostrador estaban más preocupadas por lo que pasaba en su celular, algún negocio virtual creemos, nos dijimos entre nosotros que a lo mejor deberíamos comprar en línea. Creo no se alcanzaron a dar cuenta que nos fuimos del local. 

Atrás quedaron esos requisitos intangibles que tanto repetían los capacitadores de la CCI. Comfatolima, Comfenalco: credibilidad, fiabilidad, comprensión del cliente, seguridad, comunicación, accesibilidad, por nombrar algunos. 

Atrás quedó la familia Miranda, como se conocía en el comercio a las personas que miraban, andaban todo el día por el comercio sin comprar nada.  Muy duro hablar de mayores ventas cuando las necesidades y expectativas de los clientes no son escuchadas con detenimiento. Vamos a comprar, a que nos traten bien, a que nos pongan cuidado. 

Al final de la jornada terminamos en Falabella, nuestra última opción. 

Mientras tanto seguiremos viendo a los empresarios, esos que pagan el salario mes a mes reventados y sin un cuerpo de ventas sólido que permita crecer en esos tiempos tan difíciles. 

En pandemia todos debemos poner de nuestra parte, nosotros como clientes ser más tolerantes, pero no pendejos. Los empleados más atentos a su oficio que es la venta, y los empresarios a no descuidar los procesos de servicio al cliente, sino apague y vámonos. 

Posdata: Otros almacenes creen que en estos tres meses van a compensar lo no vendido en los 6 meses que estuvo cerrado el comercio. Recuerden que también comparamos precios y de a poquito a poquito se llena el buche.

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