Columnistas

Armero, una pérdida incalculable

Armero, una pérdida incalculable

13 de Nov, 2022

Por: Jaime Eduardo Reyes

Director del Instituto de Desarrollo Regional de la Unibagué


La importancia de Amero

A finales de la primera mitad del siglo 20 Armero era el segundo municipio con más establecimientos industriales del Tolima.

Antes de la tragedia de 1985, Armero se había constituido en centro agropecuario e industrial de las zonas productivas para el norte del Departamento del Tolima, era el centro comercial de una región agrícola con un alto grado de desarrollo en las actividades económicas, reconocida como el municipio con el mayor aporte en producción de cultivo de arroz a nivel nacional, junto a grandes reservas de algodón, sorgo y café. Las actividades de ganadería también tenían un espacio importante en la economía regional.

El impacto económico de la tragedia

Por supuesto que la tragedia de Armero impactó la economía del departamento del Tolima, la contribución ponderada del sector agropecuario al crecimiento real del producto departamental pasó de ser 4.5% en 1986 a 2.8% en 1987 y a -2.5% en 1988.

El crecimiento anual del PIB del sector agropecuario del Tolima se impactó negativamente durante el año de la tragedia y los siguientes. Durante 1985 y 1986 los crecimientos fueron negativos, consecuencia directa de la tragedia. En la siguiente tabla se puede observar la disminución en el crecimiento y la participación del sector agropecuario.

Para ayudar a la reactivación económica el Gobierno Nacional expidió exenciones tributarias y arancelarias con el objetivo de crear dinámica económica durante un periodo de seis años desde 1985 hasta 1992.

La reactivación

A través del decreto nacional 3830 de 1985 se tomaron medidas tributarias para la rehabilitación de las áreas afectadas por el desastre natural en el municipio de Armero, donde las empresas podían solicitar y recibir las aprobaciones para acceder a exenciones consagradas en la Ley.

La reconstrucción económica estuvo bajo la coordinación del Fondo Resurgir, el cual era asesorado por comités especializados que le servían de soporte y apoyo para las diversas tareas de financiación de obras sociales, económicas, material de la población. Así mismo, para la ejecución de planes y asignación de personas públicas o privadas para la realización de actividades de las obras, el manejo de los recursos del Fondo de Solidaridad que construyeron las Cajas de Compensación Familiar y la coordinación de viviendas, servicios públicos, equipamiento comunitario y crédito.

La política de incentivos económicos para el fomento de la producción benefició a los siguientes municipios:

Departamento del Tolima: Armero, Ambalema, Casabianca, Fresno, Falan, Herveo, Honda, Mariquita, Murillo, Lérida, Líbano, Villahermosa, Venadillo e Ibagué.

Departamento de Caldas: Chinchiná, Villamaría, Manizales, Palestina y la Dorada.

Departamento de Pereira: Dosquebradas y Santa Rosa de Cabal.

 

La promoción de empresas

La Asociación para el Desarrollo del Tolima realizó el acompañamiento y asesoría a los empresarios en la construcción de las nuevas empresas para reactivar la economía del departamento del Tolima. Los resultados de estas acciones fueron la creación e impulso de 42 industrias entre ellas actividades agroindustriales, textil, ganadera, licores y materiales de construcción.

Entre las empresas creadas estuvieron; Fibratolima, Grupo Concalidad, T-Shirt and T-Shirt, Bocaccio, Superprotex, Empaques Colapsibles, Transmisiones Cardánicas, Importadores y Productora de Licores, Industrias Aliadas, Profilac, Fema, Fruver, Gradinsa, Procesadora de Algodón, Procesadora de Carnes, El Poira Editores e Impresiones, Interamericana de Licores, Cementos Diamante de Ibagué, entre otras.

Las inversiones de las empresas se realizaron en compra de terrenos, obras civiles y maquinaria, creando aproximadamente 26 mil empleos, de los cuales el 23% correspondieron a empleos directos y el restante a empleos indirectos. Con relación a los sectores del comercio y finanzas, se crearon 279 empresas. Los sectores que tuvieron mayor inversión económica fueron la red vial y la agricultura por ser esta una zona agrícola donde se necesitaba acceso a las zonas urbanas y rurales de los municipios afectados por el desastre natural.

A pesar de que el gobierno dispuso diferentes ayudas tributarias, inyección económica, aporte de donaciones, apoyo en asesorías de generación de proyectos empresariales no todo resultó como se esperaba. No hay un informe detallado sobre las razones que impulsaron a una gran parte de las empresas beneficiadas a retirarse del mercado.

La industrialización vía reactivación no se consolidó

Aunque la ley de exenciones tributarias benefició la reactivación económica regional, al finalizar los seis años de condonación de los impuestos tributarios, el aumento del costo de producción impactó a las empresas. El pago de los impuestos redujo significativamente las utilidades de las empresas.

A pesar de la estrategia del Gobierno Nacional por recuperar la economía de los sectores económicos tolimenses afectados por la tragedia de Armero, la mayoría de las empresas creadas y beneficiarias no supieron afrontar esta nueva situación, y con los nuevos incentivos de la Ley Páez, muchos emigraron. La falta de un sistema de apoyo estratégico gerencial que acompañara a las nuevas empresas las limito para afrontar los nuevos retos que enfrentaban.

El propósito de recuperar las dinámicas perdidas durante la tragedia de Armero nunca se logró, hacerlo implicaba recrear todo lo que era Armero como polo de crecimiento del norte del Tolima, esa tarea no la alcanzó ningún municipio, ni siquiera Ibagué.

La perdida de Armero para el Tolima es incalculable en todos los términos que se mire, y aunque no hay un estudio que haya proyectado al Tolima con la presencia de Armero, no es descabellado decir que los aportes que este municipio le brindaría actualmente a la economía regional sería por lo menos similar a la que hoy ofrecen municipios como Espinal o Melgar, es decir, una ciudad con impacto subregional, y que las dinámicas del crecimiento económico se articularían con las de Lérida, Ambalema, y Líbano.

Finalmente, aprovecho esta columna para enviar un saludo a todos los sobrevivientes y honrar la memoria de quienes fallecieron durante la tragedia.

 

Artículos Relacionados

Noticias Recientes