Periodismo de análisis y opinión de Ibagué y el Tolima

Opinión

El nuevo reino de Jehová entre Adán y Noé

El nuevo reino de Jehová entre Adán y Noé

Por Ricardo Oviedo

*Sociólogo, investigador, docente


Si tenemos en cuenta la opinión del asesor de marketing del Tigre, Carlos Suárez, las emociones jugaron un papel crucial en la decisión de los electores; es decir, desplazaron los argumentos de fondo para continuar con el cambio. Según su vicepresidente, Restrepo, ese mismo día se presentarán en Cali más de 70 decretos que materializarán su visión sobre cómo debe marchar la sociedad durante los próximos cuatro años.

Lo que se puede inferir por la composición de su gabinete es que muchos de sus ministros provienen de añejas castas y casas políticas —representantes de los de siempre— que, luego del gobierno de Petro, tratarán nuevamente de acomodar el mundo a sus mezquinos intereses. Tal es el caso de la reforma agraria, donde los predios de la Sociedad de Activos del Estado (SAE) jugaron un papel importante en esta iniciativa redistributiva.

Lo mismo podemos decir de la educación, que benefició su gratuidad en todos los niveles y donde ya se oyen propuestas de introducir políticas privatizadoras que buscan debilitar el sistema restándole recursos económicos. Todo esto y más lo veremos en los famosos decretos del esperado «Día D» de De La Espriella en la ciudad de Cali.

También veremos un gobierno comprometido hasta los tuétanos con las iglesias evangélicas, que paradójicamente se fortalecieron con la Constitución del 91. Según su último «retiro espiritual» de la dirección de su gobierno, el recinto de reunión se convirtió en un verdadero salón del Reino de Jehová, donde las expresiones de arrepentimiento y miedo nos demuestran la necesidad de arrepentimiento de sus asistentes —muchos de ellos incursos en procesos judiciales y disciplinarios de todo tipo—, dándole la razón a uno de sus ideólogos, el exconvicto Carlos Alonso Lucio, convertido hoy en juez y sacerdote de la nueva Arca de Noé, que representa el gobierno de los Defensores de la Patria.

Pero la novedad no es solo el cambio de paradigma religioso —desplazando como referente divino a la poderosa Iglesia católica y a uno de sus componentes más importantes, el Opus Dei—, sino también opacando al poderoso expresidente Álvaro Uribe y a su Centro Democrático. En su último «retiro espiritual», casi se afilia a su encarnizado rival, el Pacto Histórico, al rechazar su origen derecha y al tratar de deslindarse de las consecuencias futuras del gobierno de Abelardo y de los hermanos Gómez. 

En las próximas semanas podremos ver si nuevamente coinciden estos dos partidos en la elección de contralor, teniendo en cuenta que ese partido no aguanta otros cuatro años de sequía y debe recurrir a esta tabla de salvación burocrática.

Otro de los actores que han abandonado al poderoso ‘Gran colombiano’, AUV, es la prensa hablada y escrita, que pasa hoy por una grave crisis económica y de credibilidad, y que busca garantizar su sobrevivencia convirtiéndose en el bafle del gobierno de turno, cuestionando abiertamente los deslices «ideológicos» de la rancia derecha colombiana, afincada fuertemente en la región paisa. 

Según nuestro presidente y cantante de ópera, Abelardo, en su proyecto de descentralización del Estado, Medellín será la sede de «El Escudo de las Américas», punta de lanza de las políticas de la DEA y de control militar en el continente; y si los norteamericanos hunden el acelerador, muchos de los actores políticos y económicos paisas serían visitantes permanentes del mundo de Disneylandia.

Pero estos cambios que se avecinan también pueden afectar las próximas elecciones territoriales, donde el uribismo podrá llegar a acuerdos con partidos de centroizquierda en muchos departamentos y municipios para derrotar el «adanismo» de los evangelistas, laurianistas y el Arca de Noé —aliados divinos de nuestro presidente caribeño—, pero también por el desencanto de pasar de las emociones de una campaña a ejecutar políticas antirreformas que afecten directamente el bienestar de los colombianos.

ZONA DE DISTENSIÓN: Para el papa León XÏV, las iglesias que intervienen directamente en política no son iglesias, sino políticos que han infiltrado la buena fe de sus fieles para sus peores fines mezquinos y personalistas

Siguenos en WhatsApp

Artículos Relacionados