Opinión

Deportes Tolima: Las heridas que dejó el Águila

Deportes Tolima: Las heridas que dejó el Águila

Por Jhonny Alexander Lozano - Docente Unibagué


Fue pavorosa la presentación del equipo en el Alberto Grisales el pasado lunes ante Águilas Doradas. Un mediocampo con menos consistencia que gelatina de pata. La defensa enredada, como trámite de EPS.

En el arco, las dudas de si William Cuesta sí es arquero profesional o es apenas un hombre alto de buenos reflejos. El rival superó ampliamente al Vinotinto y Oro con un Jean Pineda demencial y un Johan Caballero que nos burló dos veces.

Águilas Doradas fue ambición pura desde el minuto 1. Salazar estuvo escurridizo, esquivo por la banda. Junior Hernández reprobó una pirueta innecesaria de artes marciales y el extremo del local desbordó fácil, centró atrás; Marco Pérez, sensible y sapiente, hizo sombra para que David Rivas definiera solo ante Cuesta.

Tolima tuvo voluntad de igualar rápido. Una mezcla de suerte y talento le dio premio con rapidez, Lucumí de rebote elude a un contrario y con lucidez encontró solo a Alvarito Meléndez. El extremo definió rápido tras un torpe control inicial. El 1-1 ilusionaba, pese a que el trámite no favorecía al equipo.

El 2-1 para los locales llegó con poco esfuerzo. Centro llovido y predecible desde el sector izquierdo de la defensa. Arboleda no quiso perderse el gol del rival y acompañó con desdén a Caballero que cabeceó fácil para devolver la ventaja a las Águilas. Muy floja la tarea del lateral derecho que empieza a comprometer su titularidad a punta de despiste y desidia.

El primer tiempo debió acabarse más rápido, pero antes, Caballero, henchido de confianza sacudió la pelota desde fuera del área y dejó a Willy Cuesta inmóvil, como muñequito de torta. Golazo para vestir de victoria la ventaja antioqueña y empelotar las carencias del equipo de Hernán Torres.

Carlos Esparragoza ingresó para dar control en el medio y muy rápido dotó de argumentos su presencia en cancha. Pase largo a Gil y definición rápida para descontar y revivir el cosquilleo del hincha. En medio de la desazón, la química entre Esparragoza y Gil da chispas de ilusión para el Tolima. El empate pudo haber llegado, pero el Tolima fue ineficaz. Jean Pineda coronó su noche de brillo con un zapatazo que tuvo una respuesta lánguida de William Cuesta.

La derrota es dolorosa y deja al equipo en el séptimo puesto. En casa, ante el Millos del profe Gamero, el equipo tendrá que mostrar su cara definitiva. Una victoria, un empate y una derrota ya mostraron lo mejor y lo peor de este modelo 2023. A acompañar al Vinotinto y Oro en casa para reparar las heridas que quedaron de la visita a las Águilas Doradas.

 

 

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