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MinAmbiente plantea eutanasia, confinamiento y traslado para controlar hipopótamos

MinAmbiente plantea eutanasia, confinamiento y traslado para controlar hipopótamos

Los hipopótamos son una especie traída de África por el narcotraficante Pablo Escobar para su Hacienda Nápoles. Estos animales llegaron al país en 1981 como parte de un grupo de especies exóticas importadas.

El Ministerio de Ambiente socializó el protocolo para el manejo y control de la población de hipopótamos en Colombia, una especie invasora que fueron introducidos al país en 1981 y ha generado una grave problemática ambiental que  afecta zonas rurales de varios departamentos. Aunque el núcleo principal de estos animales se encuentra en el municipio de Puerto Triunfo (Antioquia), su expansión los ha llevado a otras áreas de afluencia al río Magdalena.

De acuerdo con el Ministerio, en Colombia estos animales no tienen depredadores naturales en la país y, además, pueden ser portadores y transmisores de enfermedades zoonóticas, lo que representa un riesgo tanto para la salud humana como para la fauna nativa. Algunas de las especies afectadas están en peligro de extinción, como el bocachico, la tortuga de río y el manatí.

El informe también advierte que su comportamiento territorial los convierte en una amenaza para los ecosistemas, las especies silvestres y las comunidades humanas que habitan en las zonas donde hacen presencia. Son animales altamente agresivos y peligrosos.

En cuanto a su expansión, el documento señala que la distribución potencial del hipopótamo en Colombia se estima en 43.342 kilómetros cuadrados. En este territorio se han identificado siete grupos poblacionales interconectados a través de ecosistemas acuáticos.

Actualmente, se han registrado 169 individuos, con una estimación poblacional que oscila entre un mínimo de 181 y un máximo de 215 ejemplares.

Las estrategias

La ministra (e), Irene Vélez Torres socializó los lineamientos y metas que incluyen alternativas como la eutanasia, la traslocación y el confinamiento.

Una de las medidas para frenar la expansión de la especie es la reducción de la población actual mediante eutanasia, que podría realizarse por vía química —a través de inyección— o física, mediante disparo con rifle por un tirador certificado. Este procedimiento incluiría protocolos estrictos de disposición final, garantizando trazabilidad, bioseguridad y bienestar animal.

Otra es la traslocación, es decir, el traslado de los animales a zoológicos o santuarios a nivel nacional e internacional. Sin embargo, el Ministerio señala que esta opción no ha tenido respuestas positivas a los 7 países y 2 zoológicos a quienes se les ha enviado la solicitud.

Según el informe, el silencio administrativo se ha interpretado como una negativa, lo que limita esta alternativa. Además, se advierte que trasladar estos animales a ecosistemas naturales no es viable, sumado a los trámites extensos y a las exigencias del marco normativo internacional.

Dentro de las medidas de control y distribución geográfica, también se contempla el confinamiento, que implica el aislamiento de los individuos en áreas delimitadas hasta su muerte natural.

Esta estrategia estaría acompañada de procesos de esterilización, aunque presenta importantes limitaciones. Entre ellas, los altos costos, la necesidad de castrar a todos los individuos y la exigencia de contar con infraestructura robusta para su mantenimiento, además del riesgo de hacinamiento.

De acuerdo con el MinAmbiente, este plan contempla una inversión de más de 7 mil millones de pesos para su implementación, señalan: "son decisiones técnicas que priorizan el cuidado de la vida, la biodiversidad y las comunidades".

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