Periodismo de análisis y opinión de Ibagué y el Tolima

Destacadas

Arcano, la tienda de café por descubrir

Arcano, la tienda de café por descubrir

Por Oscar Viñla Pardo

Del derecho al café: cuando la pasión cambia el rumbo

Hay decisiones que parecen pequeñas, pero terminan cambiando el curso de una vida. A Jackson Tapias le ocurrió detrás de una barra, entre molinos, tazas y granos recién tostados. Lo que comenzó como un trabajo temporal como mesero para salir adelante terminó convirtiéndose en un proyecto empresarial que hoy trasciende fronteras.

Jackson tuvo dos grandes escuelas en su formación profesional. La primera fue la Universidad Cooperativa de Colombia, donde se graduó como abogado. La segunda, quizás la más importante para la vida práctica, fue la oficina de su tío Gonzalo Parra, reconocido jurista tolimense, quien junto con su esposa se convirtió en una guía permanente en las decisiones que marcarían su camino.

Conozca la historia del contador que cambió los números por los granos de café

Lo conocí cuando apenas cursaba los primeros semestres de Derecho. Era uno de esos estudiantes que asistían a clases en la noche después de una larga jornada laboral durante el día. Siempre inquieto, siempre trabajando. De esos jóvenes que entienden que los sueños no se alcanzan únicamente con talento, sino también con disciplina, sacrificio y una sólida red de apoyo familiar.

Lo que ninguno imaginaba entonces era que su verdadera vocación no estaba en los estrados judiciales.

La mano amiga que cambió el destino

Cuando terminó la universidad y las oportunidades laborales escaseaban, Jackson encontró refugio en una empresa familiar. Sus parientes eran propietarios de Jusso, una de las primeras tiendas de cafés especiales que tuvo Ibagué. Allí comenzó como mesero.

Hay una tienda de café en Ibagué que es primera en la región, cuarta en Colombia y 30 en América Latina, conozca de ella

Lo que parecía una solución temporal para enfrentar el desempleo terminó convirtiéndose en una revelación. Entre clientes, métodos de preparación y conversaciones sobre perfiles de taza, descubrió un universo completamente nuevo.

"Yo le digo a todo el mundo que soy barista de profesión y abogado por hobby", afirma entre risas.

Los baristas de Jusso empezaron a enseñarle los secretos básicos del oficio. Le mostraron cómo preparar un café, cómo interpretar sus aromas, cómo entender el origen de cada grano. Poco a poco, el joven abogado fue enamorándose de un mundo que desconocía.

Durante la pandemia tomó una decisión que para muchos habría parecido una locura: dejar el derecho en pausa y apostarle al café.

Apostarlo todo por un sueño

Con algunos ahorros guardados, Jackson llegó a una encrucijada que definiría su futuro. Podía invertir ese dinero en una especialización jurídica o podía abrir una cafetería. Escogió el camino menos seguro.

Puede interesarle el cuarto capítulo de la Ruta del Café: el café una experiencia que cambia territorios

"Pensé que algún día la tienda de café me daría para hacer la especialización", recuerda.

Así nació la primera versión de Arcano, una pequeña tienda ubicada frente al Museo de Arte del Tolima, en el barrio Belén. Allí permaneció durante cerca de tres años, consolidando una clientela que comenzó a identificarlo como uno de los nuevos rostros de la cultura cafetera ibaguereña.

La apuesta funcionó.

Arcano: algo por descubrir

Los nombres también cuentan historias.

Cuando llegó el momento de bautizar su emprendimiento, Jackson acudió a uno de sus mejores amigos, Rafael Guarnizo. La respuesta llegó de manera inesperada.

Décadas atrás había existido en Ibagué un reconocido bar cultural llamado Arcano. El lugar desapareció tras un incendio ocurrido en 1995. Ese mismo año nació Jackson. La coincidencia lo cautivó.

Más aún cuando descubrió que la palabra "arcano" significa algo oculto, misterioso o por descubrir. "Ahí entendí que ese era el nombre", recuerda.

Hoy Arcano conserva ese espíritu: una invitación permanente a descubrir nuevos sabores, nuevas historias y nuevas maneras de acercarse al café.

 

De Ibagué para Estados Unidos de América

Lo que comenzó como una cafetería local 

ya tiene proyección internacional.

Actualmente, Jackson trabaja junto a su hermano en la comercialización de café tostado hacia Estados Unidos. Cada mes envían entre 60 y 70 kilogramos de café especial colombiano a Milwaukee, Wisconsin, donde ya cuentan con una red de clientes y una plataforma comercial en funcionamiento.

El siguiente paso es aún más ambicioso: abrir una tienda física en territorio estadounidense. La meta parece lejana, pero hace apenas unos años también parecía imposible imaginar que aquel estudiante de Derecho terminaría convirtiéndose en empresario cafetero.

La nueva generación del café

Jackson hace parte de una generación de emprendedores que ha entendido que el café ya no es únicamente una bebida.

Es experiencia.

Es conocimiento.

Es cultura.

Es territorio.

Por eso en Arcano no solo venden espressos o capuchinos. También promueven métodos de filtrado como V60, Aeropress y otras técnicas que permiten apreciar matices, aromas y sabores que durante décadas pasaron inadvertidos para la mayoría de los colombianos.

Paradójicamente, mientras el país produce algunos de los mejores cafés del mundo, durante años sus habitantes consumieron productos de menor calidad sin conocer el potencial que tenían a pocos kilómetros de sus casas.

Jackson quiere cambiar esa historia, el sueño continúa

Arcano desde hace seis meses o quizás un poco más inició una nueva etapa en Plazas del Bosque, uno de los espacios de encuentros más agradables y tranquilos de Ibagué. Allí, rodeado de naturaleza, internet de alta velocidad y una oferta gastronómica diversa, la tienda de café busca consolidarse como un punto para abrazar la palabra, conversar alrededor de una buena taza.

Pero los sueños no terminan ahí.

En los próximos meses Jackson espera abrir un laboratorio de café en Ibagué donde los visitantes puedan conocer procesos de tostión, participar en catas y descubrir de primera mano todo lo que ocurre antes de que el café llegue a la taza.

Porque al final, más allá de los negocios, los puntajes o las exportaciones, lo que realmente mueve a Jackson Tapias es la misma emoción que sintió cuando preparó sus primeros cafés en Jusso.

La certeza de haber encontrado una pasión capaz de cambiarle la vida.

Y como ocurre con las mejores historias cafeteras, todo comenzó con una simple taza de café. 

Siguenos en WhatsApp

Artículos Relacionados