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Opinión

La amenaza para los frailejones y el agua

La amenaza para los frailejones y el agua

Por Fernando Moreno

*Veedor ciudadano


El Tribunal del Tolima desconoció recientemente, uno de los ecosistemas estratégicos de los cuales dependen cientos de miles de personas para el abastecimiento de agua. Pero por supuesto, Cortolima y sus directivas son responsables, pues se dedicaron a negociar el deterioro medioambiental en una zona de especial protección.

A partir de julio, tal y como lo ordenó el Tribunal, le pone un pie en el acelerador en la transformación de un paisaje natural, la capacidad del suelo y la muerte indiscriminada de los frailejones; fundamentales para la captación de agua. Pero, ¿Quién responde?: ¿La ANLA? ¿Cortolima? ¿Los tribunales?

En resumidas cuentas, no hay responsabilidad estatal sobre la protección del patrimonio ecológico del Norte del Tolima, ni sobre los recursos para erradicar el retamo espinoso; es la crónica de una muerte anunciada y de un saqueo anunciado en el municipio de Murillo.

Si los frailejones y demás especies captadoras de agua mueren en gran número, el agua que liberan estas especies ya no estará disponible, pues no habrá quien capte el agua; no habrá quien retenga la humedad atmosférica.

El Tribunal no entendió que al frailejón hay que protegerlo porque su recuperación es extremadamente lenta, teniendo en cuenta que la maduración del mismo tarda décadas y esto demuestra que ante el aumento de la carga vehicular y la contaminación de los mismos, traerá consecuencias irreversibles.

El impacto sobre la carga vehicular sobre el páramo traerá destrucción directa sobre los frailejones y demás especies captadoras de agua; consecuencia de esto será la reducción de los caudales que abastecen acueductos y riegos sobre el plan del Tolima.

Cortolima será la gran responsable en comprometer la integridad ecológica del páramo y vulnerar principios constitucionales tales como:

Principio de precaución

Protección especial del ecosistema estratégico que garantiza el agua sobre las laderas del Parque Natural de los Nevados, sus municipios de influencia, por ejemplo Líbano, que toma las aguas del río Vallecitos que nace en la Leonera baja a unos 3.500 metros sobre el nivel del mar en un humedal degradado por aquellos que se dedicaron a extender su frontera agrícola sin que Cortolima hiciera algo para frenar la sequía del humedal.

El Tribunal desconoció lo que la Corte Constitucional reiteró sobre la especial protección debido a su importancia ecológica y su función de abastecimiento hídrico.

Existen sentencias del alto tribunal que obligan a las autoridades ambientales para actuar bajo criterios preventivos y restrictivos frente a actividades que impliquen degradación del ecosistema.

No se ha establecido la capacidad de carga vehicular que el páramo puede soportar. Esto constituye una amenaza en el mediano y largo plazo sobre los frailejones y su función hídrica. Sin garantía sobre la función hídrica para las futuras generaciones, no hay una visión científica rigurosa ni sostenible que priorice el interés colectivo en el corto plazo.

 

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