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Análisis

Comenzó el destape de los ‘chanchullos’ del exalcalde Hurtado

Comenzó el destape de los ‘chanchullos’ del exalcalde Hurtado

El silencio del exalcalde Andrés Hurtado frente a las denuncias del concejal Bolívar sobre la astronómica contratación de la plataforma para el pago del predial, pone un manto de duda.

El debate realizado por el concejal conservador Jorge Bolívar, uno de los líderes de la oposición en el Concejo de Ibagué, dejó al descubierto de manera palmaria el oscuro y sucio estilo de contratación de la administración del exalcalde Andrés Fabián Hurtado, quien, a propósito, hasta el momento sobre la grave denuncia hecha, resulta extraño que el exalcalde tan conversador y dicharachero, no haya salido a aclarar.  

De acuerdo como lo probó el concejal Bolívar, se intentó hacer creer a la ciudadanía a través de la mentira y el engaño, como es costumbre consuetudinaria del exfuncionario, que la polémica y cuestionada contratación de la llamada plataforma para el cobro del impuesto predial Multipropósito había costado 200 millones de pesos, cuando en realidad tuvo un valor de 9.000 millones de pesos.

Diferencia astronómica que debe ser explicada, pues una cifra donde el contraste entre un precio y otro es superior a los 8.000 millones de pesos, no puede pasar de agache. Alguien tendrá que explicar.

 “Hoy demostramos que la plata que se ha invertido por parte del municipio para la compra de este software no son $200 millones como nos quisieron hacer creer en el debate  sino que en realidad eso suma el valor $8.957 millones de pesos,  en un contrato inicial de  $4.700 millones, en tres adiciones que sumaron casi $.2.500 millones, en dos contratos elaborados el 23  de agosto por $700  millones y  $698 millones y en dos adiciones que, mágicamente,  se hicieron el 28  de diciembre antes de terminar el año anterior”; explicó el concejal Bolívar en el ya mentado debate.

Este estilo de contratación marrullero fue característico en el gobierno del “Alcalde de las Obras”; y es positivo que exista un concejal como Bolívar, que vuelva por los fueros de esa corporación entregada en su totalidad a los designios y negocios del anterior mandatario, que guardaron silencio cómplice frente a los desafueros y acciones corruptas en el sistema de contratación que caracterizó a esa administración.  

Este debate y los demás anunciados de control político por parte del concejal Jorge  Bolívar, según sus palabras buscan “claridad, verdades y realidades”, en lo que respecta al cobro del impuesto predial, el  acueducto complementario, estado  de hospitales y puestos de salud  y avance  real de las obras del Puente de la Calle 60, entre otros, donde los contribuyentes ibaguereños han invertido millonadas no para pagar obras de beneficio común sino sobrecostos exagerados en los contratos de obra que van a parar a los bolsillos de contratistas corruptos y funcionarios venales.

Ojalá en los tres debates que restan se conozcan los entuertos de los contratos que realizó la administración de Hurtado por más de 138 mil millones en el IBAL, para sacar a flote el acueducto complementario, cuando la administración anterior lo dejó a escasos ocho metros para el empalme con el acueducto de La Pola. Esta mega obra se convirtió en una especie de caja mayor de Hurtado, quien terminó su periodo de cuatro años y no la entregó pese haberse comprometido a inaugurarla en los dos primeros años de su gobierno.

Igualmente, es importante conocer la inversión verdadera del llamado hospital de Picaleña, que nos vendió el exalcalde Hurtado a sabiendas que simplemente se trata de un puesto de salud grande, mal dotado y que no presta ningún servicio. Otra de las jugaditas de este mendaz y mediocre exfuncionario.

Otra irregularidad cometida por el nefasto exalcalde Hurtado es la salida por la puerta trasera de la exsecretaria de Infraestructura Sharon Guzmán, una semana después de que admitiera los incumplimientos y la iliquidez del contratista del puente de la calle 60.

Un hecho por demás de aberrante, donde el jefe de la administración de ese entonces, se pone de lado del contratista incumplido y castiga a la persona que cumple con su deber y la ley. La obra sigue en veremos y todos los plazos de entrega se han incumplido, desde junio del año pasado.

Lo único que se cumplió fue el anticipo del 30 por ciento (unos 12 mil millones de pesos) de un contrato de 40 mil millones de pesos, que ojalá con la nueva Alcaldesa no se repita lo de las adiciones abultadas. Fue la costumbre de Hurtado de incrementar con adiciones el costo de las obras. Ocurrió con el Coliseo Mayor, obra que fue financiada en un ciento por ciento por la Nación pero que al final en la administración municipal dijeron que se necesitaba una adición de $20.000 millones para terminarla.

El concejal Bolívar, podría ampliar su agenda de debates de control político con los contratos adiciones y de sobrecostos de las obras de los escenarios deportivos, donde también se encontrará con sorpresas inesperadas.

Pero sin duda, lo peor de este panorama corrupto por donde se le mire, no solo es el silencio cómplice de los concejales del periodo anterior, incluyendo a todos los que se llamaban de oposición, y algunos repitentes.

Pero más grave aún, es el contubernio de la administración Hurtado con la Personería Municipal y la Contraloría Municipal, quienes pasaron de agache toda la indebida contratación de la administración; agregando también la ciega y nula labor de la Fiscalía que tampoco ha hecho nada para investigar esta corruptela. Pero claro, también están ahí los contratos de la Alcaldía Hurtado para los familiares de los investigadores. Allí queda todo.

¿En manos de quienes estamos?

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