Historias
Se fue el colombo-argentino que le cantó a Armero, Piero
Hay canciones que terminan perteneciendo a todo el mundo. Mi viejo es una de ellas. Durante décadas apareció en cumpleaños, reuniones familiares, homenajes a los padres y despedidas. Bastaban sus primeras palabras para que alguien recordara al suyo. Piero consiguió algo reservado para pocos artistas: hacer que una canción dejará de ser suya para convertirse en memoria familiar.
Este miércoles 7 de octubre esa voz se apagó. Piero Antonio Franco De Benedictis murió a los 81 años en Buenos Aires. Había nacido en Italia, crecido en Argentina y terminado abrazando a Colombia como otra de sus patrias. Su familia confirmó la noticia y, mientras América Latina comenzaba a despedirlo, volvieron a escucharse aquellas canciones con las que habló del padre, del pueblo, de la paz y de los dolores de un continente.
Pero en el Tolima hay una razón adicional para recordarlo. Para quienes vivieron noviembre de 1985, Piero no es únicamente el hombre de Mi viejo, Ojalá, Soy pan, soy paz, soy más, o la Sinfonía Inconclusa. Es también una de las voces que puso música al dolor de Armero.
Link de la canci'on por tiu colombia https://www.youtube.
La noche del 13 de noviembre de 1985 el Nevado del Ruiz cambió para siempre la historia del Tolima. El lodo descendió sobre Armero y sepultó una ciudad, sus calles, sus casas, sus fotografías y miles de vidas. Colombia quedó paralizada frente a imágenes que recorrieron el mundo y frente a preguntas que cuatro décadas después todavía duelen.
Piero también quedó estremecido.
De aquel dolor nació Por ti Colombia, una canción que no intentaba explicar la tragedia. Hacía algo quizá más difícil: preguntaba. Preguntaba dónde estaban quienes podían advertir lo que venía, por qué nadie había podido detener la muerte y cómo un país podía levantarse después de semejante herida.
“Nadie sabe nada, nadie sabe…”, comienza uno de sus versos.
Y más adelante aparece una referencia que para un tolimense resulta imposible escuchar con indiferencia: “Tolima, Armero y Caldas”.
No era una canción escrita desde la distancia. Piero convirtió la tragedia en un llamado a la memoria y a la responsabilidad. Por ti Colombia terminó acompañando el duelo de una generación que vio desaparecer a Armero bajo el barro y que durante años siguió preguntándose cuánto de aquella tragedia pudo evitarse.
Su solidaridad fue más allá de la canción. El Espectador recordó en un perfil dedicado al artista que, después de conocer la magnitud de lo ocurrido en Armero, Piero participó junto con figuras como Joan Manuel Serrat, Jerónimo, Julio Iglesias y José Luis Rodríguez en una campaña internacional por las víctimas que llegó a transmitirse en ocho países. Por ti Colombia terminó convertida en una especie de estandarte musical de aquella solidaridad.
La historiadora Diana Uribe también evocó años después aquel momento. Al reconstruir los 40 años de la tragedia recordó la llegada de artistas internacionales y destacó precisamente a Piero y a Serrat entre quienes hicieron sentir su solidaridad con Colombia.
De Piero recordó Por ti Colombia, la canción nacida alrededor de Armero; de Serrat, aquel abrazo público a un país golpeado por una tragedia difícil incluso de comprender.
Colombia terminó siendo mucho más que un escenario para Piero. Aquí encontró refugio, amigos, públicos y causas a las cuales acompañar. En 1996 recibió oficialmente la nacionalidad colombiana, después de que la ceremonia inicialmente prevista años atrás tuviera que aplazarse. Desde entonces, decir que era colombo-argentino no era simplemente una expresión de cariño: también era una realidad jurídica y, sobre todo, afectiva.
Su biógrafa, Maurén Maya, retrató precisamente esa relación en Piero, mi querido Piero. En un texto publicado por El Espectador se recuerda que personas cercanas al músico hablaban de su vínculo genuino con Colombia y de su disposición para cantar no solamente en las grandes ciudades, sino también en territorios golpeados por la violencia.
El Nobel de Paz Adolfo Pérez Esquivel llegó a definirlo como uno de esos artistas capaces de construir identidad y reafirmar la pertenencia de los pueblos.
Piero había nacido el 19 de abril de 1945 en Gallipoli, Italia, y llegó siendo niño a Argentina. Su carrera comenzó en los años sesenta y muy pronto dejó atrás la canción simplemente romántica para construir un repertorio atravesado por las preguntas sociales. Para el pueblo lo que es del pueblo, Pedro Nadie, Soy pan, soy paz, soy más y tantas otras terminaron convirtiéndolo en una de las voces emblemáticas de la canción latinoamericana.
Y estaba, por supuesto, Mi viejo.
Esa canción publicada a finales de los años sesenta consiguió sobrevivir a modas, generaciones y tecnologías. Pasó del vinilo al casete, del casete al disco compacto y de allí a las plataformas digitales sin perder su capacidad de hacer que alguien cierre los ojos y recuerde a su padre.
Hoy será seguramente la canción más escuchada para despedirlo.
Pero en el Tolima vale la pena poner otra. Por ti Colombia.
Piero entendió que cantar también podía ser una manera de acompañar. Uno de mis cantantes preferidos convirtió nuestra tragedia en canción y terminó aquella composición con una frase que, cuatro décadas después, conserva intacta su fuerza:
“Colombia, vos tenés que renacer”.
Piero se fue.

Su viejo seguirá caminando por las canciones de millones de hijos. Y en algún lugar de la memoria del Tolima, entre las ruinas de aquella ciudad que desapareció la noche del 13 de noviembre de 1985, seguirá escuchándose también la voz del hombre que decidió cantarle a Armero.
A Piero pude abrazarlo nuevamente cuando estuvo en Ibagué en 2012, cante con él Soy Soy pan, soy paz, soy más , se me fue la voz, porque me ganó la emoción. Y como dice la canción, ahora el viejo soy yo.
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