Economía
Ibagué, potencia cafetera en ascenso
Encuentro de cafeteros de Ibagué. Imagen de la secretaria de Agricultura
El crecimiento de Ibagué en el sector cafetero no es casualidad. La ciudad pasó de ser el tercer productor en el Tolima a ocupar el segundo lugar, muy cerca de municipios históricamente fuertes como Planadas, consolidando una dinámica productiva que hoy se siente en cada rincón rural.
Esta historia hace parte del segundo capítulo del podcast La Ruta del Café, grabado en la Tienda Campesina, donde el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Cristian David Ávila, expone cómo el café se ha convertido en eje de desarrollo. Allí, entre tazas y relatos, se confirma que el grano no solo se cultiva: también transforma vidas.
En Ibagué, a lo largo de sus 17 corregimientos, el café no es solo paisaje. Es identidad, es economía y es una oportunidad real para miles de familias campesinas que han encontrado en este cultivo una forma digna de construir su proyecto de vida.
Más allá de la cantidad, el diferencial está en la calidad. Expertos del sector han reconocido que en zonas rurales de la ciudad se produce café especial de alto nivel, con perfiles que hoy compiten en escenarios nacionales e internacionales, posicionando a Ibagué como un referente emergente.
Este reconocimiento abre nuevas oportunidades para los productores, quienes comienzan a entender que no se trata únicamente de vender café, sino de construir marca, identidad y valor agregado alrededor de cada taza que llega al consumidor.
En ese camino, la administración municipal ha impulsado procesos de acompañamiento en transformación, fermentación y presentación del producto, elementos clave para ingresar a mercados más exigentes y competitivos.
El impacto económico del café
El café en Ibagué no es solo una tradición cultural, es un motor económico de gran escala. La cosecha cafetera alcanza un valor cercano a los 200.000 millones de pesos, una cifra que refleja su peso en la economía local.
A esto se suman más de 5.000 empleos directos y cerca de 14.000 indirectos, lo que convierte al sector en uno de los principales generadores de trabajo en la región.
Estas cifras explican por qué la administración ha decidido fortalecer toda la cadena productiva, desde la siembra hasta la comercialización, entendiendo que cada eslabón impacta directamente en el bienestar de miles de familias.
El reto ahora es consolidar estos números con mayor valor agregado, apostándole a mercados especializados y a la exportación de café con identidad territorial, una tarea que apenas comienza a tomar forma.
Historias que nacen con aroma de café
Más allá de los indicadores, el verdadero sentido de esta transformación está en las historias que se tejen en el campo. Historias como la de “Café Luz del Campo”, que pasó de tener un empaque artesanal a posicionarse como una marca reconocida.
Detrás de este caso hay una familia campesina que encontró en el acompañamiento institucional una oportunidad para crecer, demostrando que el desarrollo también se construye desde lo cotidiano.
La posibilidad de vender más de 10 millones de pesos en un solo espacio les permitió avanzar en la construcción de su vivienda y mejorar significativamente su calidad de vida.
Son relatos que evidencian cómo el desarrollo no es solo infraestructura o cifras, sino oportunidades reales para las personas que día a día trabajan la tierra.
Cada taza de café, como lo sugiere La Ruta del Café, es también una historia de esfuerzo, identidad y transformación que merece ser contada.
(CO) 313 381 6244
(CO) 311 228 8185
(CO) 313 829 8771