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¿Y para dónde va el paro?

¿Y para dónde va el paro?

César Pachón The Achury, el principal promotor del Paro Nacional Agropecuario del 2013; fue después precandidato a la Presidencia de la República y ahora es representante a la Cámara por Boyacá.

Aurelio Iragorri Valencia, secretario general de la Presidencia en ese periodo en el gobierno de Juan Manuel Santos y quien representó al Gobierno Nacional durante ese paro, fue después ministro del Interior y Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural.

Esos fueron los resultados políticos del más importante movimiento campesino del último siglo en Colombia, una jornada que se extendió desde el 19 de agosto hasta el 12 de septiembre de 2013 y que, según los archivos, dejó como resultado movilizaciones en varios departamentos, al menos 8 muertos, más de 400 heridos, 512 detenidos, alteraciones de orden público en varias regiones y muchos casos de violaciones de Derechos Humanos, detenciones arbitrarias y desapariciones.

Tal vez muy pocos tolimenses recuerden que ese Paro Nacional Agropecuario obedeció a la protesta de los campesinos por los altos costos de los insumos agrícolas, los problemas de  legalización de tierras, los bajos precios de los productos agrarios y los tratados de Libre Comercio que los gobiernos han firmado en los últimos años.

Lo cierto es que de ese paro, en el que hubo un gran respaldo de todos los colombianos a través de cacerolazos, no quedó mucho para el campo, pues los billones de pesos que el gobierno Santos prometió inicialmente quedaron reducidos a unos pocos millones, el agro sigue siendo la Cenicienta de la economía y los campesinos están lo mismo o peor que antes. 

Casi seis años después los colombianos estamos siendo testigos de otro paro, esta vez por razones no menos justas de las que tenían los trabajadores del campo. Sin embargo, ojalá no sea cierto lo que pronosticó Germán Vargas Lleras en su columna del periódico El Tiempo, que con esta  nueva movilización social comienza en firme la campaña presidencial para las elecciones del 2022.

Indicaba Germán Vargas que la motivación de este paro es claramente política, no importa el ángulo desde donde se le mire.

 “Sus promotores y demandas son de muy diversa índole. Al mirarlas en su conjunto parecen un programa de gobierno, y qué curiosidad: un programa completamente opuesto a aquel por el que votaron mayoritariamente los colombianos cuando eligieron al presidente Duque”, advierte Vargas.

Tenemos muchas dudas sobre si este paro que estamos viviendo tiene motivaciones políticas; al mismo tiempo casi todos los colombianos creemos que hay razones de sobra para marchar y protestar, pero los días están pasando y no vemos resultados concretos que permitan concluir que ‘hay luz al final del túnel’.

El problema ni siquiera es Iván Duque que parece una marioneta no solo del expresidente Álvaro Uribe sino del establecimiento.

 ¿Será que quienes históricamente han ostentado el poder en Colombia y son los dueños de los medios de producción están dispuestos a aceptar medidas para disminuir la inequidad social, que según los expertos es una de las mayores del mundo? 

La revista Semana que está en circulación trae un artículo titulado ‘¿Conversaciones entre sordos?’ e indica que ‘en medio de tanto reclamo no es fácil saber a ciencia cierta qué le exigen a Iván Duque. 

Los indígenas piden detener los asesinatos de sus comunidades; los estudiantes, que aumente el presupuesto para la educación; los sindicatos, que no haya reformas laborales o pensionales; los ambientalistas, eliminar la minería ilegal y el fracking; los del sí, que se respete el acuerdo de paz con las Farc… Son muchas y justas las peticiones y cada vez que alguien más se sienta en las mesas de conversaciones con el presidente Duque hace nuevas exigencias.  

Muy complicado saber para dónde va el paro que ya le ha dejado un billón de pesos en pérdidas al comercio y que amenaza con convertirse en otro factor de recesión, pues podría generar excepticismo, que caiga el consumo y que a su vez afecte el empleo y el crecimiento de la economía, como también lo señala Semana. 

Ojalá los resultados de esta enorme movilización de los colombiano se comiencen a conocer pronto y que las protestas no terminen solamente en catapultar candidaturas, como ya ocurrió con el paro de los campesinos y como advierte Vargas Lleras.

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