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Que ¿por qué marchamos hoy?

Que  ¿por qué  marchamos hoy?

Durante los primeros 10 meses del año, han sido asesinados 182 líderes sociales en 89 municipios de 23 departamentos, lo que indica que el genocidio social cabalga a lo largo y ancho del país. Y si a cifra le metemos un poco de esa odiosa estadística que tanto obsesiona al DANE, podemos concluir que en Colombia cada dos días un líder social muere, no precisamente por vejez. A ese ritmo muy seguramente se extinguirán primero los líderes sociales, que las muy amenazadas especies de tiburón zorro o martillo, dadas las nuevas cuotas de pesca autorizadas por el Ministerio de Agricultura. Si echamos una pequeña mirada a departamentos como Antioquia, Putumayo, Nariño o Cauca, cualquier desapercibido observador fácilmente puede concluir que el rebrote y recrudecimiento de la violencia armada es una inocultable realidad, ¿Cuántas veces se le insistió al gobierno que tenía que hacer inmediata presencia institucional en todas aquellas zonas donde se presentó la desmovilización de frentes y entrega de armas por parte de las FARC?, otra historia estaríamos viendo, si a dicho empeño hubieran dedicado tan sólo el 10% de los esfuerzos direccionados exclusivamente a desmontar la JEP.

Ahora bien, cómo explicar que en zona rural de San Vicente del Caguán, para aquél fatídico 29 de Agosto del año en curso, inteligencia militar tenía muy claro el altísimo riesgo que corrían la tropas al intentar una operación terrestre contra Alias “Gildardo El Cucho”, pero no tenían idea de la presencia de 8 menores de edad (El mejor escenario, algunos medios de comunicación hablan de 18 menores), aún hoy no existe claridad sobre si esos menores estaban allí por ecoturismo o simplemente fueron reclutados, que es lo mismo que estar secuestrados; pero en fin, sea cual fuere la calidad en la que allí estuvieren, es evidente que bajo los parámetros que rigen el Derecho Internacional Humanitario, una menor de 12 años de edad, jamás podrá ostentar la calidad de combatiente. Vale la pena preguntarse si está justificado seguir gastandonos cerca de $36 Billones del presupuesto nacional en uniformes, alimentación, transporte, inteligencia, soldados profesionales, helicópteros, etc.; cuando perfectamente, en aras de la discusión y bajo esa extraña lógica de “estrategia” militar, bien podría haberse utilizado un Dron para bombardear tan ¡peligroso “Bunker” lleno de niños!

De otro lado, molesto resulta simplemente recordar ese reciente y vergonzoso episodio de la historia nacional, en el cual los colombianos absortos tuvimos que ver a una Ministra de Transporte en franca carrera contra el reloj, buscando desesperadamente como viabilizar una conciliación con los grandes Banqueros de la Nación, para regalarles anticipadamente $1.2 Billones, con el fin de “evitar” un pago aún mayor; con tan mala suerte para la Ministra, que tan sólo a 72 horas de su fallida conciliación, un Tribunal de Arbitramento determinó que la cifra era casi $1 Billón menor y debía ser cancelada a favor de Odebrecht y no de los Bancos acreedores del malogrado proyecto “Ruta del sol II”… ¡simplemente indignante!

Que podemos decir frente a la tristemente célebre reforma tributaria disfrazada de ley de financiamiento, la cual al cabo de un año, ni generó crecimiento, ni generó empleo; si bien es cierto aumentó el consumo, ese consumo en su mayoría es de bienes importados, con lo cual el dinero se va para otras latitudes, cuando lo que se buscaba era el aumento del consumo de producto interno, que a su vez generará empleo en el agro y mayor crecimiento; sin embargo hoy en día lo único disparado, es el desempleo que ya casi y por poco, alcanza las cifras de desaprobación de Iván Duque.

Si las anteriores no parecieran ser razones suficientes para el descontento generalizado, mencionaré por último esa notoria intención que así quiera ocultar el Gobierno, se le sale por los poros, y me refiero a las futuras leoninas reformas laborales y pensionales con las cuales se saborean no sólo los gremios patronales, sino los omnipotentes fondos de pensiones privados. Cierto es tal y como lo cacarea desde hace casi un mes el Gobierno Nacional, que a la fecha no existe ninguna reforma laboral o pensional que se haya presentado al congreso, razón por la cual pretende tildar de falsas todas esas siniestras “noticias” que pululan por los medios de comunicación y las redes sociales; sin embargo tanto el Ministro Carrasquilla (el de los bonos de Agua), como la Ministra del Trabajo, han dejado ver sus ganas no muy lejanas, de meterle mano a lo poco que en esas materias tiene a la fecha conquistado el proletariado. Señores del Gobierno, no nos metan los dedos a la boca porque eso causa mayor indignación, que paradójicamente resulta ser el principal alimento de la gran marcha cívica que hoy nos convoca, todos sabemos que sencillamente están esperando que las aguas se calmen, para correr y hacerle todo el lobby que sea necesario para bien de los intereses de los dueños de los grandes capitales; por eso respetuosamente invito al Gobierno a que observe ésta marcha como una respetuosa advertencia que sirva para prevenir futuras intenciones reformistas.

Necesitamos con urgencia un Presidente que quiera gobernar para todos los colombianos y no para satisfacer los mezquinos intereses de un solo partido político; necesitamos con urgencia un Presidente que trabaje sin descanso las 24 horas del día, los 7 días de la semana, por solucionar la interminable lista de gravísimos problemas que hoy nos aquejan, y no para que desperdicie su tiempo y nuestros recursos, organizando “avanzadas” diplomáticas o ridículos conciertos en la frontera, como si fuera el gerente de la campaña “Guaidó Presidente”; necesitamos con urgencia un Presidente que entienda de una vez por todas, que fue elegido por los colombianos, exclusivamente para buscar solucionarle los problemas a los colombianos, y no para estar pendiente de qué problemas tienen los vecinos y meter allí su ya muy respingada naricita.

Por eso el pueblo, que afortunadamente todavía no ha perdido su capacidad de indignarse, de manera pacífica y respetuosa hoy será una sola marcha…           

 

  • Por: José Gabriel Tovar Tribin 

Abogado Especialista en Derecho Administrativo

Presidente Sindicato de Empleados Públicos del Departamento del Tolima - SINDEPTOL

 
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