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Opinión

Psicoanálisis en la vida cotidiana

Psicoanálisis en la vida cotidiana

Por Juan Bautista Pasten G.


El psicoanálisis, sin duda, constituye un aporte fundamental a la psicología, la cual – a partir de esta teoría analítica - adquiere mayor espacio y fuerza en el ámbito científico, así como creciente inserción e influencia en la comprensión de los seres humanos, tanto personal como socialmente.

Por lo pronto, el psicoanálisis y/o análisis mental es una terapia “descubierta” por el neurólogo austríaco Sigmund Freud (1856- 1939), que vino a revolucionar a la ciencia de la psicología que, hasta ese momento, persistía en el examen inductivo de los individuos, es decir, en un plano meramente fisiológico de estímulo- respuesta y de acción- reacción.

En efecto, Freud plantea que la mayor parte de nuestras acciones, comportamientos, ideas y creencias son producto de instancias desconocidas, olvidadas o reprimidas de nuestra conciencia, vale decir, gran parte de nuestra personalidad, es consecuencia de nuestra vida pasada, la cual tiende a manifestarse de modo simbólico, repetitivo o figurado en la vida cotidiana.

Para ello, la teoría de la personalidad freudiana, propone la existencia de tres elementos “psíquicos “que cohabitan y se interrelacionan en nuestra interioridad. Definiremos – brevemente - estos aspectos (cada uno ameritaría mucho más de una columna).

  1. Yo (lo consciente). Representa el principio de la realidad, fáctica y racionalizada. El Yo está permanentemente centrado en la organización de los elementos psíquicos, fortaleciendo y reforzando la relación de las ideas y las cosas. El Yo busca estructurar la relación Yo- mundo.
  2. El Ello (lo inconsciente).  Sustentado en el principio del placer, no sabe de leyes, ni códigos, ni normas, busca constantemente la satisfacción corporal, sexual, lúdica e integral. Es la energía interna, instintiva y desconocida que moviliza y dirige el quehacer del ser humano.
  3. El Super-yo (lo preconsciente). Es la censura, el obstáculo interno que impide la total satisfacción de nuestros anhelos y deseos más recónditos y ocultos. El Super-yo es aquella moral ancestral, atávica, que prevalece a través de las generaciones, es la moral social, heterónoma, impuesta e internalizada como propia.

Cada uno de estos elementos tiene una función propia, pero no puede existir independientemente de los otros.

Por cierto, se pueden hacer muchas críticas al psicoanálisis – se han hecho y seguramente, se seguirán haciendo -, por ejemplo, al carácter reduccionista del análisis, o sea, a lo meramente fisiológico, a la líbido, a la sexualidad. Sin embargo, es una propuesta psicológica que permanece ahí, seduciendo o desencantando a muchos pensadores de toda índole. El psicoanálisis tiene epígonos y detractores en todos los ámbitos de la ciencia y la Filosofía. ¡pero sigue ahí presente!

Ahora bien, para Freud, hay diversas instancias humanas en que se manifiestan u observan implicancias inconscientes y, por tanto, desconocidas y susceptibles   de ser examinadas e interpretadas.

Mencionaremos dos de estos eventos humanos que nos suceden a todos los seres humanos, sin saber – generalmente - el por qué y el para qué nos acaecen:

a). Actividad onírica. - ¿Por qué soñamos? ¿Para qué soñamos?

La formación de los sueños es totalmente inconsciente (cuando estamos dormidos) y sutilmente inconsciente (cuando fantaseamos o soñamos despiertos o en vigilia). Sin duda, la actividad onírica es uno de los grandes misterios humanos.

Freud define a los sueños del modo siguiente: “son expresiones, de manera disfrazada, de deseos inconscientes y /o temores ocultos”. Los sueños, entonces, son mensajes que requieren ser interpretados y traídos a la conciencia. Tal vez,  permitan resolver muchas ansiedades, fobias, miedos o represiones que nos afectan. Es necesario develarlos, para dilucidar problemas internos e irnos fortaleciendo como seres cada vez más desarrollados e íntegros.

         b) Los actos fallidos, tal como los sueños, nos acontecen a todos los seres humanos, sin excepción. ¿Por qué cometemos “errores” que no podemos explicar sus causas? Nos pasan en todo momento y lugar, nadie está libre de ellos.

¿Cuáles son estos actos fallidos? Entre otros, los errores al leer, al escribir y al escuchar (por ejemplo, pronunciar, ver u oír palabras inexistentes o incorrectas). Además, existen los “olvidos” (de nombres, de objetos, situaciones), los extravíos o “perdida” de cosas personales (lentes, relojes, dinero o ropa) y así sucesivamente. Los actos fallidos son imperfecciones humanas.

¿Por qué se producen estos actos fallidos?  Freud dice que son expresiones de lo inconsciente, son pequeñas patologías mentales que nos afectan a todos. Por consiguiente, somos seres ni tan completos ni tan perfectos.

Efectivamente, el psicoanálisis es una respuesta a estas y otras falencias o misterios humanos. Ciertamente, hay otras teorías psicológicas, todas ellas ameritan ser estudiadas y reflexionadas.

La intencionalidad de este breviario acerca de uno de los tipos de psicología, es dar a luz que los seres humanos somos imperfectos, pero con la potencialidad para perfeccionarnos; junto a descubrir y reconocer que tales imperfecciones, nos ayudan a tener mayor humildad, resiliencia y voluntad para enfrentar las múltiples vicisitudes de la existencia, así como para comprendernos y a quienes nos rodean.

En estos tiempos difíciles, el mundo necesita de cada uno de nosotros, ya sea para superarnos como personas, para vencer las dificultades del diario vivir y darnos cuenta que podemos avanzar y crecer como humanidad, si somos y actuamos con más unidad, inteligencia y empatía.


“Los sueños son la liberación del espíritu de todas las cadenas de la materia”. S. Freud.

“Si no cambias, todo se repite”. C. G. Jung.

“Lo único que hacemos en el discurso analítico es hablar de amor”. Jackes Lacan

DOCENCIA E INVESTIGACIÓN EN FILOSOFÍA

UNIVERSIDAD DE CHILE.

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