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Hurtado, el alcalde manirroto

Hurtado, el alcalde manirroto

Alcalde de Ibagué, Andrés Hurtado, hizo un gasto de dinero desmesurado que solo sirvió para alimentar el clientelismo y la politiquería.  

Pese a que la Alcaldía de Ibagué es limitada en recursos financieros, la austeridad en el gasto no existe. Se gasta a manos llenas. La actual administración que está por terminar, la del cuestionado alcalde Andrés Hurtado, aunque el peligro de que se extienda por otros cuatro años es latente, sobrepasó los límites del derroche.

Con la advertencia de que faltan datos, basta mirar estas cifras. Durante los cuatro años de mandato firmó contratos que superaron los 230.000 millones de pesos. De ese monto hay que restar alrededor de 80.000 millones que corresponden a convenios interadministrativos justificados, entre ellos pago de vigilancia, auxilios a entidades benefactoras como el Jardín de los Abuelos, los subsidios que se dieron en la época del Covid, entre otros. Los que sí no están justificados son aquellos convenios innecesarios e inútiles. Qué los hay, los hay.

Es decir, serían bien contados 150.000 millones que corresponderían a OPS que hoy sirven de soporte para a empujar la campaña electoral de la candidata del Alcalde.

Fue tal el derroche del erario que hizo el alcalde Hurtado que se gastó la no despreciable suma de 13.000 millones de pesos en pago de abogados, lo que se denominan asesorías jurídicas. Cifra jamás presentada, donde la justificación de ese exagerado gasto nunca apareció.

Pero si en la contratación de abogados rompió récord, en lo del gasto de publicidad el tamaño de la cifra resultó aún más inverosímil. En pauta publicitaria contratada con medios de comunicación, el alcalde Hurtado destinó una cifra descomunal que supera los 8.000 millones de pesos. En este punto, fácilmente podríamos detenernos un buen rato para un análisis de las implicaciones que encierra esta histórica cifra. Por el momento, solo digamos que la mayor parte de esa contratación fue destinada a silenciar medios y periodistas o en su defecto, volverlos cómplices de su desastrosa gestión. Medios y periodistas selectos que se dedicaron solo al aplauso. Espejito, espejito ¿quién es el mejor alcalde?. Se trata de los mismos medios que hoy tienen toda la artillería puesta en favor de la candidata de Hurtado a la Alcaldía. Saben que ahí tienen asegurados los huevos de oro, así la ciudad continúe por el despeñadero.

Significa, ni más ni menos, que la plata producto del esfuerzo de los contribuyentes que hacen maromas para pagar los impuestos en una ciudad pobre como Ibagué, se malgaste en alimentar la politiquería, el clientelismo, la ineficiencia y de contera, la mediocridad.

Lo cierto, es que se va ‘el alcalde de las obras’. ¿Cuáles obras?. Las que tenía que hacer. Pero,¿a qué precio las terminó. ¿Acaso, alguien conoce hoy la justificación de los sobrecostos que tuvieron esas obras?. Solo por mencionar una, la del coliseo mayor, $20 mil millones

Lo cierto es que se va un alcalde de los que seguramente las mayorías no quisieran que se repitiera en la ciudad, pero lastimosamente a esas mayorías les cuesta reaccionar.

Henry Rengifo Hernández

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