Periodismo de análisis y opinión de Ibagué y el Tolima

Actualidad

El resplandor que transforma la montaña

El resplandor que transforma la montaña

Foto suministrada.

Durante años, la noche en las veredas de El Salado tenía un tono cobrizo y, en muchos tramos, el peso de un sistema que "ya molestaba". Caminar por las rutas de China Alta o La Palmilla después de las seis de la tarde significaba confiar en el instinto y en la poca fuerza de las lámparas de sodio que, con el tiempo, se habían vuelto testigos mudos del desgaste y el olvido.

Sin embargo, desde este lunes 9 de marzo, el paisaje empezó a cambiar. El sonido de las grúas de Infibagué y el ajetreo de los operarios marcaron el inicio de una modernización esperada por décadas. Para Eduardo León, habitante de la vereda Santa Elena, ver cómo bajaban las viejas carcasas para instalar la nueva tecnología LED fue un alivio largamente esperado: "Esperamos mucho tiempo. Con estas nuevas lámparas todo mejora, porque alumbran de verdad" comentó, mientras veía cómo la claridad ganaba espacio frente a su hogar.

Pero esta historia no solo se trata de postes y cables; se trata de devolverle la vida a sectores como El Jaguo, Chembe y La María. En estos senderos, donde el ciclomontañismo y las caminatas nocturnas se han convertido en parte del ADN deportivo de la región, la luz es sinónimo de protección y libertad. Con la modernización de más de 200 luminarias, la oscuridad ya no es un obstáculo para quienes transitan por estas rutas que son, al mismo tiempo, despensa agrícola y atractivo turístico.

El proyecto es integral. No solo se trata de encender un nuevo foco; las cuadrillas avanzan también en labores de poda y despeje de farolas, asegurándose de que la vegetación no le robe ni un ápice de esa visibilidad que hoy celebra la comunidad. "Este es un sector muy transitado. El cambio ha sido tremendo y cuando terminen, va a mejorar mucho más", relata un ciudadano que ahora siente que el camino de regreso a casa es mucho más corto y seguro gracias a la nitidez del entorno.

Así, entre el verde de la montaña y el blanco intenso de la modernidad, el corregimiento 13 empieza a escribir un nuevo capítulo. Uno donde la tecnología no solo ilumina el asfalto o la trocha, sino que enciende la esperanza de una zona rural que se siente, por fin, integrada al progreso de la ciudad. Porque cuando la luz llega a cada rincón y la comunidad recupera sus espacios, queda claro que Ibagué es una nota.

*Con información de la oficina de prensa de la Alcaldía de Ibagué

Siguenos en WhatsApp

Artículos Relacionados