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Exjefe paramilitar prendió el ventilador en la JEP y salpicó a empresarios, políticos y militares
Tomado de Caracol Radio. Saúl Severini Caballero fue un ganadero, financiador y exjefe paramilitar del Magdalena.
A través de una investigación de Caracol Radio se conoció la confesión del ganadero, financiador y exjefe paramilitar Saúl Severini Caballero, conocido con el alias de "Camilo", quien integró el Frente Pivijay del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Severini fue capturado en Cali en 2025 y solicitó su sometimiento a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), escenario en el que hizo revelaciones sobre presuntos vínculos de empresarios, ganaderos, políticos y altos mandos militares con el paramilitarismo.
En su declaración, aceptó su responsabilidad en 229 homicidios y entregó detalles sobre la expansión de las AUC en el sur del Magdalena. Según la investigación de Caracol Radio, el Frente Pivijay fue una de las estructuras más sanguinarias del Bloque Norte de las AUC, con cerca de 8.400 víctimas y 870 homicidios atribuidos a esa organización.
De acuerdo con el testimonio de Severini, la expansión de los grupos paramilitares en el sur del Magdalena comenzó en 1998 con el apoyo de Jorge Gnecco, a quien señaló de facilitar el contacto con Carlos Castaño para el ingreso de las autodefensas a la región. Gnecco, asesinado en 2001, era reconocido como hacendado, empresario y una de las figuras centrales del denominado Clan Gnecco, una poderosa familia con influencia política en los departamentos de Cesar y Magdalena.
Asimismo, aseguró que cinco ganaderos aportaron en conjunto 100 millones de pesos para financiar la llegada del Frente Pivijay de las AUC. También señaló al general (r) Óscar Gamboa Argüello, entonces comandante de la Policía del Magdalena, a quien calificó como una pieza clave del paramilitarismo en la región.
Sobre los altos mandos militares, mencionó a los generales en retiro Fredy Padilla de León y Mario Montoya, a quienes vinculó con la expansión del paramilitarismo y con presuntas acciones de apoyo a las autodefensas. Además, afirmó que las AUC le habrían pagado a Montoya entre 40 y 50 millones de pesos mensuales, un señalamiento que el exoficial ha negado. Tanto Padilla de León como Montoya rechazaron las acusaciones y negaron cualquier relación con las autodefensas.
En su declaración también mencionó a Neyla Alfredina Soto, alias "La Sombrerona", a quien señaló de controlar la designación de candidatos a cargos públicos y la contratación en varios municipios del Magdalena. Soto fue investigada por la Fiscalía por ser presuntamente la principal operadora política del Bloque Norte de las AUC, murió en 2016 con múltiples procesos penales en su contra.
Asimismo, afirmó que participó en reuniones relacionadas con los pactos de Chivolo y Pivijay, donde, según su versión, aspirantes a alcaldías y concejos entregaban sus hojas de vida para recibir el aval de las AUC.
Una de las denuncias más delicadas involucra a Fedegán. Severini aseguró que José Félix Lafaurie, presidente del gremio y esposo de la senadora María Fernanda Cabal, habría sido elegido con el respaldo de las AUC por orden de Salvatore Mancuso. "Me consta que el señor Lafaurie fue elegido por las AUC. Yo estuve en el Centro de Convenciones de Cartagena para su elección", declaró. Lafaurie negó los señalamientos y afirmó que se trata de acusaciones falsas.
Finalmente, Severini aseguró que hubo fraude electoral en las elecciones de 2002 y 2003 mediante intimidación a los votantes, manipulación de votos y la presunta alteración del software de la Registraduría. Según su versión, estas acciones buscaban favorecer la elección de Álvaro Uribe como presidente de Colombia.
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