Periodismo de análisis y opinión de Ibagué y el Tolima

Destacadas

La caja de Pandora: el empalme que destapará la ruina petrista

La caja de Pandora: el empalme que destapará la ruina petrista

Por Felipe Ferro


El reloj de arena de este desgobierno por fin se ha quedado sin tiempo. Con el inicio oficial del empalme entre la administración saliente y el equipo técnico del presidente electo, Abelardo de la Espriella, Colombia se prepara para presenciar algo que la izquierda ha evitado a toda costa durante cuatro años: el choque frontal contra la verdad.

Este proceso de transición no será un simple trámite burocrático de entrega de llaves y carpetas; será la auditoría forense más grande, rigurosa y necesaria de nuestra historia reciente.

Durante este cuatrienio, el país fue sometido a la dictadura del relato, donde la demagogia de los balcones intentó ocultar el saqueo sistemático de las arcas públicas. Sin embargo, los discursos no tapan los huecos fiscales, y las mentiras no cuadran en los balances financieros. 

Con la entrada del nuevo equipo de gobierno a las entidades, se abrirá inevitablemente la caja de Pandora de la corrupción petrista. Es en estas mesas de empalme donde van a quedar al descubierto los contratos amañados, la burocracia fantasma y la verdadera dimensión de un desfalco nacional que, con seguridad, superará las aberraciones que ya presenciamos en la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo.

El pánico en los pasillos de los ministerios es evidente, y no es para menos. La improvisación y el desorden han sido tan grotescos que las alertas ya no provienen de la oposición, sino de las mismas entrañas del progresismo. Basta observar las contundentes declaraciones de la exministra de Agricultura de este mismo gobierno, Cecilia López, quien ha desnudado con frustración la manipulación de las cifras de compra de tierras.

 La exfuncionaria evidenció cómo la cacareada reforma agraria se convirtió en una trampa de papel donde inflan los números, confundiendo deliberadamente la titulación de predios ya existentes con compras reales, dejando en evidencia un caos administrativo sin precedentes y una total falta de rigor técnico.

Si ese es el nivel de desgreño que denuncia una exministra que conoció al monstruo por dentro, es aterrador imaginar la magnitud del desastre y la corrupción que el equipo de empalme de Abelardo de la Espriella va a encontrar escondido en los discos duros y en las gavetas de cada dependencia. Las actas de entrega nos mostrarán, peso a peso, cómo feriaron la plata de nuestra salud, cómo asfixiaron la infraestructura regional y cómo convirtieron el Estado en la caja menor de la politiquería.

Afortunadamente, el mandato que los colombianos le entregamos a Abelardo de la Espriella en las urnas es innegociable: autoridad, orden y cero impunidad. En este empalme no habrá espacio para el tapen-tapen ni para la complacencia de épocas pasadas. Cada hallazgo, cada peso desviado y cada irregularidad documentada será el insumo para que la justicia actúe con todo su peso.

La farsa del mal llamado "cambio" llegó a su fin. Comienza la era de la firmeza, y con este empalme, los colombianos por fin conoceremos la verdad. Que se preparen los corruptos, porque se les acabó la fiesta y tendrán que responderle a la Nación.

Siguenos en WhatsApp

Artículos Relacionados