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Petro a Juan G. Cuadrado: “Espero no te arrepientas por el bien de nuestro pueblo Común”

Petro a Juan G. Cuadrado: “Espero no te arrepientas por el bien de nuestro pueblo Común”

Mensaje del presidente Gustavo Petro, al ex-volante de la Selección Colombia.

Las recientes manifestaciones de apoyo de antiguos referentes de la Selección Colombia, como Yerry Mina y, en especial, Juan Guillermo Cuadrado, hacia el presidente electo, de la Espriella, han desatado reacciones encontradas en redes sociales. Lo que alguna vez los unió como futbolistas a los colombianos hoy parece dividir a la opinión pública.

Los comentarios reflejan un país fracturado: algunos respaldan a los jugadores, pero la mayoría cuestiona que figuras de origen humilde olviden las raíces marcadas por el conflicto. En el caso de Cuadrado, la tragedia fue personal: su padre fue asesinado en 1992, presuntamente por bandas de narcotráfico que operaban en Necoclí, dejándolo huérfano a los cuatro años.

El espaldarazo a Abelardo de la Espriella, mencionando que “Cesó la horrible noche”, en alusión al gobierno actual, provocó incluso la reacción del presidente Gustavo Petro, quien en un trino dirigido a Cuadrado escribió: “Hermano Cuadrado, no sé quién asesinó a tu padre… Esos hombres hoy los aplaudes y han vuelto al poder, esta vez nacional. Espero no te arrepientas por el bien de nuestro pueblo común”.

Cabe recordar que el nuevo mandatario fue abogado defensor de narcotraficantes y paramilitares como Juan Carlos “El Tuso” Sierra, protagonistas del régimen de terror que azotó el Urabá antioqueño en los años 80 y 90. Una “horrible noche” que tal parece no interesarle al jugador antioqueño.

Así, el país observa desde la barrera cómo el respaldo de estos otrora ídolos deportivos a un proyecto político marcado por las sombras del pasado no solo reabre viejas heridas, sino que desnuda la paradoja de una nación donde la memoria del dolor convive con la tentación del poder, el arribismo y la opulencia capaz de comprar incluso las conciencias que se creían limpias, hoy distantes de la realidad social colombiana.

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