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Vinotinto y oro en la recta final, las cuentas de Tolima para llegar a los cuadrangulares

Vinotinto y oro en la recta final, las cuentas de Tolima para llegar a los cuadrangulares

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En Ibagué la calculadora volvió a salir del cajón. Con la fase regular de la Liga BetPlay programada para cerrar entre el 7 y el 8 de noviembre, el Deportes Tolima entra a su último mes instalado en la parte alta de la tabla, pero sin el boleto sellado. Todo se juega en apenas cuatro partidos, y en las tiendas del barrio Belén ya se discute cada punto como si fuera un gol.

El hincha pijao de hoy no se conforma con mirar la tabla. También sigue los números que el mercado le asigna a cada compromiso, porque una cuota resume en una cifra lo que se piensa del rival y del viaje. Antes de salir rumbo al estadio, buena parte de la tribuna revisa las cuotas de los partidos del Tolima en 1win entrar desde el celular, y las contrasta con la intuición que trae de la cuadra.

La línea de corte histórica para entrar entre los ocho

Desde que el fútbol colombiano reparte ocho cupos para dos grupos de cuatro, la frontera de la clasificación se ha movido con una estabilidad curiosa. En la mayoría de los torneos cortos, el octavo lugar se cierra entre 26 y 29 puntos, y quien supera esa franja rara vez mira hacia atrás en la última fecha. Por debajo de 26, la puerta casi siempre se cierra.

 

Para el Tolima el ejercicio parece sencillo. Si consigue siete de los doce puntos que siguen en juego, resulta difícil imaginar un escenario que lo deje afuera. Con cuatro dependerá de lo que hagan los equipos que vienen detrás, y con menos el riesgo se vuelve real. Los escenarios que más se repiten en las tertulias de la Plaza de Bolívar se pueden ordenar así:

 

  1. Dos victorias y un empate, siete puntos, clasificación prácticamente asegurada y opción de pelear la cabeza de grupo.
  2. Una victoria y un empate, cuatro puntos, clasificación probable pero atada a los resultados ajenos.
  3. Una sola victoria o tres empates, cierre con calculadora y diferencia de gol en la mano.

Calendario restante y puntos en disputa para el Pijao

El orden de los rivales importa tanto como la cantidad. Un cierre con dos partidos seguidos en casa no se parece en nada a uno que obliga a viajar a la costa y luego a la altura. Ibagué queda a unas cuatro horas por carretera de Bogotá, una ventaja que pocos clubes pueden presumir.

 

Las jornadas entre semana reducen la recuperación a unas 72 horas, y ahí los planteles cortos pagan la factura. Varios puntos del cierre se definirán en detalles como estos:

 

  • La rotación de los laterales, la posición que más kilómetros acumula en el esquema vinotinto.
  • Las tarjetas amarillas acumuladas, capaces de dejar por fuera a un titular justo en el partido decisivo.
  • Los horarios nocturnos en tierra caliente, donde el ritmo cae de forma visible pasado el minuto 70.

Los partidos que quedan, en casa y de visita

La tabla siguiente resume el tramo final tal como lo leen los hinchas, con el perfil de cada rival, la condición y los puntos razonables para cada cita. Es una hoja de ruta, no un pronóstico.

 

Jornada

Rival

Condición

Puntos que pide la cuenta

Primera de las cuatro

Rival directo por el grupo de ocho

Local en el Murillo Toro

3

Segunda

Equipo de mitad de tabla

Visitante en tierra caliente

1

Tercera

Candidato al título

Local en el Murillo Toro

1

Cuarta

Equipo ya eliminado

Visitante en la altura

3

 

Sumadas, las casillas dan ocho puntos, uno por encima de los siete que despejan cualquier duda. Ese margen existe porque en una liga tan pareja dejar escapar un partido que se daba por ganado es casi costumbre, y el Tolima lo ha sufrido en más de un noviembre.

El Murillo Toro como argumento de peso

El estadio Manuel Murillo Toro, con capacidad para algo más de 28.000 espectadores, suele llenarse en los cierres. Las tardes que superan los 28 grados también cobran su cuota a los visitantes que llegan de ciudades frías.

 

Si el Tolima gana sus dos compromisos de local, la cuenta queda en seis puntos y basta un empate fuera para llegar a siete. Es la ruta más corta, aunque exige serenidad cuando el marcador tarda en abrirse.

Qué cambia si los perseguidores también suman

Entre el sexto y el undécimo puesto suele haber menos de cinco puntos de distancia a estas alturas, y cada fecha mueve de lugar a tres o cuatro equipos. Un empate propio puede valer como victoria si los rivales directos pierden el mismo fin de semana.

 

Ante igualdad de puntos manda la diferencia de gol, así que una goleada en casa vale más de lo habitual. Para la hinchada vinotinto y oro, la conclusión cabe en una servilleta. Quedan cuatro partidos, doce puntos en juego y una ciudad entera dispuesta a sumar con lápiz y papel hasta el último pitazo de noviembre.


 

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