Periodismo de análisis y opinión de Ibagué y el Tolima

Actualidad

Sobrepoblación de palomas en Ibagué: un tema de nunca acabar

Sobrepoblación de palomas en Ibagué: un tema de nunca acabar

Palomas en el Parque Murillo Toro de Ibagué.

La masiva presencia de palomas en el corazón de Ibagué, especialmente en el Parque Murillo Toro, plazoletas aledañas y las plazas de mercado de la 21, la 14 y la 28, se ha consolidado como un problema de salud pública que parece no tener fin.

Lo que para algunos turistas es un atractivo —comprar la bolsa de maíz por $2.000 para alimentarlas—, para los residentes, comerciantes e ibaguereños en general, es una fuente constante de preocupación. Investigadores y ciudadanos advierten que estas aves son ya una plaga urbana de primer orden, debido a su reproducción descontrolada y al impacto corrosivo de sus excrementos, que no solo destruyen el patrimonio arquitectónico y cultural, sino que saturan el aire con patógenos peligrosos.

En el pasado, la Secretaría de Salud municipal y la Universidad del Tolima a través de su grupo de Zoonosis, intentó mitigar el impacto mediante jornadas de sensibilización, educando sobre los riesgos de la histoplasmosis y otras enfermedades transmitidas por el guano (heces de estos animales). Sin embargo, ante la falta de continuidad en estas campañas, la comunidad percibe un vacío en la gestión institucional. El riesgo sanitario persiste en las zonas de mayor afluencia, donde la acumulación de heces y parásitos sigue amenazando la inocuidad de los entornos públicos y la salud de quienes transitan diariamente por el centro de la ciudad.

Asimismo, años atrás, Infibagué ejecutó planes de manejo ambiental en las plazas de mercado, instalando mallas, pinchos y alambres tensados para evitar el anidamiento en las estructuras de manipulación de alimentos. Estas intervenciones técnicas, que buscaban la exclusión física de las aves y la limpieza de techos, fueron vitales en su momento para proteger a compradores y comerciantes. No obstante, al no verse estrategias recientes de mantenimiento o nuevas fases de control, las palomas han vuelto a colonizar estos espacios, evidenciando que sin una política pública sostenida, el esfuerzo inicial se pierde con el tiempo.

El desafío actual para Ibagué radica en retomar el control de una situación que hoy parece desbordada. Expertos sugieren que la solución no es el exterminio, sino romper la dependencia alimentaria de las aves mediante cultura ciudadana, tal como se intentó en Bogotá. Mientras no se reactiven las medidas de control ambiental y la pedagogía social, la sobrepoblación de palomas seguirá siendo un desafío de gestión pública tan complejo como el de los roedores, manteniendo a la "Capital Musical" en un ciclo de deterioro sanitario y estructural que urge ser atendido.

Siguenos en WhatsApp

Artículos Relacionados