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Maximus, el gato que quiere destronar al pulpo Paul
El plato de la mitad es por si empatan los dos combinados.
El nuevo gurú del fútbol tiene bigotes
Cada Mundial deja héroes, villanos y alguna historia tan absurda que termina robándose el protagonismo. En 2026, cuando apenas comienza a rodar el balón en Estados Unidos, México y Canadá, el primer personaje inesperado no es un delantero, un árbitro polémico ni un dirigente cuestionado. Es un gato.
Se trata de Maximus, la mascota del primer ministro de Bélgica, Bart De Wever, quien decidió que si los seres humanos pueden equivocarse haciendo pronósticos deportivos en televisión, un felino también merece la oportunidad.
El gato, conocido en redes sociales como Maximus the Octopussy, debutó como analista mundialista con un balance digno de cualquier panel deportivo: acertó una y falló otra.
Su primera predicción fue un éxito. Eligió a México como ganador del partido inaugural frente a Sudáfrica y el equipo azteca respondió con una victoria 2-0. Los seguidores del gato celebraron como si hubiera descubierto la cura para la inflación.
Pero la gloria duró poco. En su segundo intento apostó por la República Checa frente a Corea del Sur y terminó comprobando que ni siquiera los gatos tienen siete vidas cuando se trata de pronósticos futboleros. Corea ganó 2-1 y Maximus conoció la amarga sensación de equivocarse públicamente.
El sofisticado método científico de un gato hambriento
El sistema de predicción es tan complejo como brillante. Para cada partido, el primer ministro instala una mesa cubierta con un mantel que simula una cancha de fútbol. A cada lado ubica los nombres de las selecciones enfrentadas junto a un aperitivo.
Después entra Maximus.
El gato observa, analiza, estudia las estadísticas... mentira. Simplemente se dirige al plato que más le llama la atención y se lo come.
Esa elección es interpretada como una predicción oficial.
Miles de personas observan atentamente el procedimiento, demostrando una vez más que la humanidad es capaz de depositar su confianza en un gato que busca comida antes que en varios expertos deportivos.
Los videos son publicados en Instagram, donde Maximus ya promete pronósticos para todos los encuentros del torneo. Como cualquier influencer moderno, parece decidido a convertir sus aciertos en seguidores y sus errores en contenido.
La pesada sombra del pulpo Paul
La fama de Maximus no surge de la nada. Detrás de él aparece el fantasma más respetado del mundo de las predicciones deportivas: Paul, el legendario pulpo alemán.
Durante el Mundial de Sudáfrica 2010, Paul logró lo imposible: acertó ocho resultados consecutivos, incluida la final entre España y Países Bajos.
Mientras millones de aficionados sufrían ataques de ansiedad viendo los partidos, el molusco resolvía todo el asunto escogiendo una caja con comida.
Su efectividad fue tan extraordinaria que algunos aficionados comenzaron a confiar más en un cefalópodo que en las estadísticas, los entrenadores o los comentaristas deportivos.
Tras su fallecimiento en octubre de 2010, Paul pasó a ocupar un lugar privilegiado en el salón de la fama de los animales que hicieron más por el fútbol que algunos dirigentes.
Los aspirantes al trono animal
Después del éxito del pulpo alemán, el mundo decidió que cualquier criatura con apetito podía convertirse en analista deportivo.
Cabeção, la tortuga brasileña
En Brasil 2014 apareció Cabeção, una tortuga de 25 años que arrancó bien al acertar el triunfo brasileño en el partido inaugural.
Sin embargo, su carrera como vidente duró menos que las esperanzas de Brasil frente a Alemania en aquel recordado 7-1.
Achilles, el gato ruso
Para Rusia 2018 llegó Achilles, un gato blanco y sordo residente del Museo Hermitage de San Petersburgo.
Su condición auditiva generó simpatía mundial, ya que sus cuidadores afirmaban que la ausencia de ruido le permitía concentrarse mejor.
Lo cierto es que también acertó varios resultados y se ganó el cariño del público, demostrando que para predecir partidos no es indispensable escuchar las ruedas de prensa de los entrenadores.
Las nutrias argentinistas
En Qatar 2022 fueron dos nutrias tailandesas las encargadas de iluminar el camino mundialista.
Contra todo pronóstico, anticiparon que Argentina derrotaría a Francia en la final y levantaría la Copa del Mundo.
Cuando Lionel Messi terminó levantando el trofeo, muchos comenzaron a preguntarse si las nutrias tenían información privilegiada.
Mientras tanto, Maximus continúa construyendo su leyenda. Lleva un acierto, un error y una creciente legión de seguidores.
Todavía está lejos del legado de Paul, pero en un Mundial donde cualquiera puede convertirse en tendencia, un gato con hambre ya comenzó a competir por el título más extraño del torneo: el de oráculo oficial del fútbol.
Y si falla, siempre podrá hacer lo mismo que muchos analistas deportivos: decir que fue culpa del árbitro.
Articulo elaborado con ayuda de la IA supervisado por un periodista
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