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De Ibagué a Estados Unidos: el sueño que no se rindió

De Ibagué a Estados Unidos: el sueño que no se rindió

Valentina con su título como profesional en Seguridad y Salud en el Trabajo de la Universidad del Tolima. Requiere apoyo económico para poder cumplir su meta.

Si deseas aportar, puedes hacerlo a través de:

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Cuenta de ahorros Bancolombia: 153 397756 37

A los 27 años, Valentina Urueña Casas ha aprendido que los sueños no siempre encuentran el camino más fácil, pero sí pueden abrirse paso con perseverancia. Nacida en Ibagué y criada en una familia de ingresos medios bajos por una madre cabeza de hogar, convirtió las dificultades económicas en el impulso para construir un proyecto de vida que hoy la tiene a un paso de estudiar una maestría en Estados Unidos.

Egresada del programa de Seguridad y Salud en el Trabajo de la Universidad del Tolima, Valentina también obtuvo el tecnólogo en Gestión Integrada de la Calidad, Medio Ambiente, Seguridad y Salud Ocupacional del Sena, dos programas que cursó al mismo tiempo mientras trabajaba los fines de semana y en temporadas vacacionales para ayudar a costear sus estudios.

Aunque en su adolescencia soñaba con estudiar Medicina o Psicología, las limitaciones económicas y las dificultades para alcanzar el puntaje requerido en las pruebas de ingreso la llevaron a descubrir una profesión desde la cual también podía aportar al bienestar de las personas.

"La vida me llevó a redireccionarme hacia la Seguridad y Salud en el Trabajo, pero siempre quise estar vinculada al área de la salud", recuerda.

Su formación académica estuvo acompañada por el apoyo de un convenio entre la Gobernación del Tolima y la Universidad del Tolima, que le permitió continuar sus estudios universitarios al asumir el valor de la matrícula.

El inglés, el primer gran desafío

Mientras cursaba los últimos semestres de su carrera comenzó a pensar en un objetivo que parecía inalcanzable: realizar una maestría en el exterior.

Pronto entendió que el principal obstáculo era el idioma.

"Tenía un paradigma con el inglés. Venía de estudiar toda mi vida en instituciones públicas y sabía que debía superar esa barrera si quería aplicar a universidades internacionales", cuenta.

Aunque reconoce que en las instituciones públicas se imparten bases importantes en el aprendizaje del inglés, sintió que necesitaba fortalecer el idioma para competir por oportunidades académicas internacionales. Por eso decidió viajar como Au pair (niñera) a Estados Unidos, donde vivió durante año y medio en California, Carolina del Norte y Washington D.C., experiencia que le permitió perfeccionar el idioma mientras cuidaba niños y estudiaba en instituciones educativas.

Más adelante presentó el examen internacional IELTS, requisito indispensable para aplicar a programas de posgrado en el exterior.

De Ibagué a una universidad estadounidense

En 2024 fue seleccionada entre cerca de 500 profesionales colombianos para integrar uno de los programas de acompañamiento académico de EducationUSA y Colfuturo, proceso en el que únicamente fueron escogidos 12 participantes.

La preparación dio resultado. Fue admitida en cuatro universidades estadounidenses, entre ellas Emory University, una de las más reconocidas en Salud Pública. Sin embargo, el aspecto financiero terminó siendo determinante.

La Universidad de Dakota del Norte le ofreció una asistencia de posgrado, que incluye un trabajo de medio tiempo apoyando la Facultad de Salud Pública y un importante descuento en el costo del programa.

Aun así, todavía debe reunir alrededor de 15.000 dólares, correspondientes al porcentaje restante de los gastos académicos y administrativos.

Un sueño con impacto social

Más allá de obtener un título internacional, Valentina tiene claro cuál quiere que sea el destino de su formación.

Su propósito es regresar a Colombia para trabajar en proyectos de salud pública dirigidos a comunidades vulnerables y fortalecer iniciativas de intervención social.

Una de ellas es Promover, proyecto que diseñó para beneficiar a mujeres vendedoras informales de Ibagué, iniciativa que desarrolló con el acompañamiento de la Secretaría de Desarrollo Económico Municipal y docentes de la Universidad del Tolima.

"Quiero volver a Colombia. Esa es mi forma de retribuir todo el apoyo que he recibido. Me gustaría trabajar desde la salud pública, desarrollar proyectos sociales y gestionar cooperación internacional para beneficiar a la región", afirma.

Una historia que moviliza apoyo

Su sueño ha encontrado respaldo en diferentes sectores. Empresas privadas, ciudadanos, docentes, amigos e incluso la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, quien realizó un aporte a título personal para apoyar este proyecto académico, le han brindado respaldo para acercarla a su meta.

Para alguien que se define como introvertida, pedir ayuda no ha sido sencillo.

"No estoy acostumbrada a pedirles cosas a las personas. Siempre me ha gustado trabajar por lo mío, pero entendí que a veces los sueños también necesitan del apoyo de una comunidad", reconoce.

Lejos de avergonzarse, hoy comparte su historia convencida de que puede inspirar a otros jóvenes.

"Si uno tiene un sueño, tiene que defenderlo. Siempre habrá personas que crean en uno. Hay que ponerlo todo en manos de Dios, pero también actuar, porque la fe sin acción no transforma las cosas", sostiene.

Un mensaje para quienes sueñan en grande

Valentina resume la etapa que vive con una frase que se convirtió en su filosofía personal:

"Don't decrease the goal, increase the effort".

En español significa: "No disminuyas la meta; aumenta el esfuerzo".

Con esa convicción continúa buscando el apoyo que le permita iniciar su maestría en agosto y convertirse, según explica, en una embajadora de Ibagué, del Tolima y de Colombia en las aulas de la Universidad de Dakota del Norte.

Porque, como ella misma concluye, los sueños pueden parecer imposibles, pero dejan de serlo cuando la determinación es más grande que el miedo.

Si deseas aportar, puedes hacerlo a través de:

  • Nequi: 321 221 7817

  • Cuenta de ahorros Bancolombia: 153 397756 37

Cada aporte, por pequeño que sea, la acerca un paso más a su meta.

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