Destacadas
Una Semana Santa sin consumismo
Por Ricardo Oviedo Arévalo
*Sociólogo, historiador, docente

Todas las grandes religiones tienen meses o días de reflexión por ser estas, ante todo, congregaciones espirituales que buscan la paz y el bien de sus correligionarios. No conozco una donde el amar al prójimo, buscar la concordia y la solidaridad no haga parte de su "menú". Estos días, por lo tanto, son verdaderos periodos de un reencuentro consigo mismo donde la meditación juega un papel importante.
En una sociedad donde todo tiene precio y donde la fe y las creencias también se venden en paquetes de todo tipo, uno de los éxitos de celebrar esta Semana Santa es, precisamente, hacer el propósito de no dejarse llevar por la ola del consumismo y, de esta manera, "apapacharnos" con nosotros mismos en paz con nuestros bolsillos.
Estos momentos reflexivos me llevan a recordar la celebración del Domingo de Ramos como estudiante de primaria del colegio Manuel Murillo Toro, ubicado precisamente en plena zona roja de la ciudad. El desfile salía desde la sede en la calle veinte con tercera hasta la iglesia de El Carmen; cada uno cargábamos un ramo en la mano. Después de misa, nuestros padres nos trasladaban al restaurante Camacho, donde desayunábamos con chocolate y tamales. El manojo santo de cogollos de palma era guardado celosamente detrás de la puerta para ser utilizado como amuleto en caso de tormentas y malos tiempos.
- Puede leer: Brujos y política
En esos años, la ciudad y el departamento eran profundamente liberales y casi todo el rito eclesiástico se hacía dentro de los templos. Como mi padre era miembro del Partido Conservador, le correspondía ir con su cofradía en horas de la mañana, compartiendo la eucaristía con las trabajadoras sexuales de la calle 19, quienes asistían en masa el Jueves Santo para rendirle, con su presencia, homenaje a María Magdalena, que según Juan Pablo II era la "apóstol de los apóstoles".
Al salir de misa, en el atrio de la iglesia de San Roque, los vendedores informales ofrecían todo tipo de recuerdos y protectores contra la mala energía. Una de las que más se destacaba era la estampa de las Ánimas Santas donde, en medio de las llamas purificadoras del purgatorio, se veía un grupo numeroso de personas desnudas tratando de salir del averno y solicitando angustiosamente ayuda, requisito necesario para entrar al cielo.
También vendían un amuleto en forma de vela de color blanco donde se reproducía la figura de la espeluznante Patasola, proveniente de lo más profundo de las montañas del Tolima, seductora de hombres infieles o trabajadores solitarios que, luego de conquistarlos, los devoraba y les chupaba la sangre. Mi madre compraba estas dos imágenes para proteger a su esposo, una verdadera "alma en pena" a la que había que sacar de las llamas del deseo por ser un redomado Romeo infiel.
- Además:
El Domingo de Resurrección, toda la familia estrenaba ropa y salíamos alegres hacia la Catedral, en la emblemática Plaza de Bolívar, para ver el "destape" de los altares, algo que comúnmente se llamaba “visita de monumentos” por la filigrana de la decoración de estos retablos. Mi padre afinaba sus "antenitas de vinilo" y escaneaba con mucho disimulo a las atractivas y fieles asistentes, todas ellas vestidas de luto con pañoletas de blondas sobre su cabeza y rebozo sobre sus hombros.
Algunas fieles lo miraban picarescamente de reojo, como recordando verdaderos momentos de resurrección espiritual. Al salir de la iglesia, todos quedábamos felices por pasar una Semana Santa sin consumismo, donde parroquialmente se renovaba la fe y el espíritu cristiano gracias a los hermosos monumentos de nuestra ciudad.
ZONA DE DISTENSIÓN: Los que van a tener una semana de reflexión y pasión son algunos de los candidatos a la presidencia. Según la encuesta elaborada por Guarumo y publicada este sábado por el periódico El Tiempo, el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, rompe el techo con un 37.5% de favorabilidad, ampliando la diferencia con Abelardo de la Espriella (20.2%) y Paloma Valencia (19.9%), convirtiendo estas dos candidaturas en verdaderas "almas en pena" electorales.
(CO) 313 381 6244
(CO) 311 228 8185
(CO) 313 829 8771